El joven Pablo Soto crea y mantiene la red de intercambio musical Manolito P2P que impide identificar a los usuarios
Pablo Soto, un madrileño de 24 años es un artesano más que avanzado de las redes P2P, que facilitan el intercambio de archivos entre ordenadores. Su programa Manolito P2P impide identificar a sus usuarios y, por tanto, la industria discográfica (principal demandante de éstos) no puede presentar demandas contra los que se descargan música o películas ilegalmente. "Los usuarios quieren más anonimato y nuestra función es solucionar los problemas de los usuarios, no de la RIAA (siglas en inglés de la asociación norteamericana de la industria discográfica)", se justifica Soto.
La red Manolito, especializada en música, destaca porque desde sus inicios ofrece más privacidad que el resto al usar el protocolo User Datagram (UDP), que no identifica quién se conecta ni qué envía. "No lo hice por el anonimato sino porque iba más rápido, y además permite que no haya enlace directo entre ordenadores ni acuse de recibo y no pasa nada si se pierden cosas", explica.
Soto ha desarrollado también la pionera red P2P Gnutella. Este madrileño vive exclusivamente de sus programas, algo bastante raro en un desarrollador español. Su edad también sorprende: 24 años, la misma que la del creador de Napster, Shawn Fanning.



























































