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Reportaje:Eurocopa 2004 | Un descendiente de españoles en la selección danesa

Dinamarca, según Pérez

"Atacamos siempre con tres o cuatro hombres", dice el internacional danés de origen canario

Lo dice Pérez, Kenneth Pérez, media punta de origen canario que forma parte de la selección danesa. "Nuestro entrenador, Morten Olsen, quiere que juguemos muy ofensivos. Con tres o cuatro atacantes. Por un extremo, por el otro y con gente que acompañe por el centro. No tenemos grandes jugadores, pero sí un colectivo fuerte. Nos gusta el fútbol espectáculo", explica en conversación telefónica el jugador hispano-danés, que ha conocido la internacionalidad a punto de cumplir los 30 años. Lo hará el 29 de agosto. Fue una sorpresa mayúscula para él que lo convocara Morten Olsen. Por la edad, claro, y por donde juega, el AZ Alkmaar, un conjunto de segunda fila de la Liga holandesa que se ha clasificado para la próxima edición de la Copa de la UEFA y al que llegó, en 2000, procedente del MVV Maastricht. "Sí, me sorprendió mucho que me llamara Olsen porque mi equipo es muy humilde", afirma. Sólo ha sido cinco veces internacional y después de haber debutado en un gran torneo en el partido ante Italia, en el que compareció en el minuto 71 tras sustituir a Jorgensen, espera tener hoy una nueva oportunidad ante Bulgaria. "No desde el principio, pero sí con el partido en marcha", suspira.

"Rommedalh es rapidísimo, Jorgensen, muy técnico, y Tomasson, el goleador"

"No tenemos figuras, pero sí un colectivo fuerte. Nos gusta el fútbol espectáculo"

Kenneth Pérez nació en Copenhague, adonde se trasladó su familia hace más de 30 años. Después de que su padre, danés, conociera en unas vacaciones en Las Palmas a su madre, española. "Tengo el temperamento español. Cuando voy a España de vacaciones, me doy cuenta de que las mujeres gritan mucho, como mi madre. Yo también lo hago", dice Pérez, que se confiesa "un 10% español" y el resto danés. Ha vivido casi toda la vida en Copenhague. Lo que no le impide deleitarse con "los calamares, el alioli y el jamón serrano".

Está casado y tiene dos hijos, Daniel, de 5 años, y Christian, de 2. Debutó en el fútbol de élite danés en 1995 con el FC København desde el que dio el salto al fútbol holandés dos años después.

De entre sus compañeros en Dinamarca, Pérez destaca especialmente a Gravesen, que se perdió el primer partido ante Italia por sanción. "Es un gran centrocampista, el más completo", afirma Pérez sobre el volante del Everton, el más carismático del cuadro nórdico. En efecto, Gravesen presenta el aspecto de un vigilante de discoteca y tiene la misma fuerza, si bien ese temible aspecto no le impide enseñar una técnica más que aceptable. También es el bromista del grupo y hoy parece que ocupará el centro del campo frente a Bulgaria. Tendrá la misión de lanzar a los extremos, el punto más exuberante de Dinamarca. "Rommedalh es rapidísimo y Jorgensen, muy técnico", detalla Pérez, contento de que haya regresado a la concentración de Braga otro extremo notable, Gronkjaer, que la abandonó tras el fallecimiento de su madre.

Por el puesto de media punta, Pérez debe competir nada menos que con la figura del equipo, Tomasson, excelente ante Italia. "Es un goleador que, además, trabaja mucho para los compañeros, pero yo también puedo jugar por la derecha". Por delante, como ariete, Ebbe Sand, el goleador del Schalke 04, muy desafortunado ante los italianos.

Admirador del también canario Valerón, Kenneth es un jugador "muy español", según le dicen sus compañeros. "Muy técnico". El tipo de futbolista del gusto del seleccionador, que ya sufrió en carne propia, cuando era defensa de Dinamarca, una de las pocas gestas del imaginario español: el 1-5 de México 86 en el día más glorioso de Butragueño. ¿Cómo es Olsen? "Muy táctico y muy fuerte. Pero también sabe relajarse y bromear cuando termina el partido".

Kenneth Pérez iba para portero. En esa posición jugó siete años, pero como no crecía demasiado, decidió subirse al ataque. Quería marcar goles. Se quedó fascinado cuando vio que Michael Laudrup salía por la pantalla del televisor y decidió ser como él. Tanto lo admiró que no le importó cambiar de equipo preferido al mismo tiempo que su ídolo: primero fue del Barcelona y después del Real Madrid. Sin ningún problema. Y ahora le gusta el Betis. "Por la camiseta", se ríe Pérez, a quien le cambia el humor al recordarle la fea acción de Totti sobre su compañero Poulsen: le escupió durante el encuentro. "Es un estúpido. Un jugador tan grande no puede hacer lo que hizo. Eso es inaceptable en el fútbol", concluyó Pérez, antes de conocer la sanción de tres partidos al centrocampista italiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2004