Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un debate europeo sin agua

García Margallo (PP) y Calabuig (PSPV) debaten sobre las expectativas puestas en Europa sin discutir del trasvase del Ebro

Los principales candidatos valencianos al Parlamento Europeo del PP, José Manuel García Margallo, y del PSOE, Joan Calabuig, demostraron ayer que las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 13 de junio están lejos de la tensión y la crispación que rodea a otras convocatorias electorales.

En un debate celebrado ante los micrófonos de Radio Valencia Cadena SER, García Margallo y Calabuig desarrollaron estilos distintos para intentar movilizar a los votantes. Joan Calabuig, fiel al guión, aplicó el argumentario fijado por su partido de manera machacona. José Manuel García Margallo prefirió renunciar al argumentario -Plan Hidrológico Nacional incluido- e introducir un estilo pedagógico para intentar demostrar que el PP ha gestionado más y mejor que el PSOE de Felipe González y, por supuesto, que el de sus sucesores.

El socialista apuesta por defender políticas que ayuden a los sectores productivos

El candidato popular aboga por introducir el criterio de cohesión en los fondos europeos

El candidato popular fue contundente a la hora de defender la gestión realizada por los gobiernos de José María Aznar: "La Comunidad Valenciana ha crecido mucho desde 1996. La Constitución europea es hija de nuestro grupo político. Los fuertes negocian, los débiles se rinden. La Comunidad Valenciana ha tenido más dinero que nunca desde el 2000. Hemos asegurado el dinero a la agricultura hasta el 2013". Y sólo en este punto, para defender el futuro de la agricultura, García Margallo aludió a la alternativa que ofrece el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al trasvase del Ebro. Una alternativa que liquidó en dos patadas tachándola de más cara, más tardía, y generadora de problemas energéticos y medioambientales.

El señuelo del trasvase del Ebro quedó flotando en el estudio de radio, porque el socialista Joan Calabuig fue a lo suyo, a resaltar la intolerancia de un PP que no permite debates en Canal 9 y que confunde la fortaleza con la intransigencia.

Calabuig, que mencionó tantas veces la falta de debate en Canal 9 como la alianza de los gobiernos de Aznar con Bush, dispuesto a no aceptar el análisis de García Margallo aseguró que si España había recibido tantos fondos europeos había sido por el Gobierno de Felipe González, un Ejecutivo al que el PP "trató de debilitar sus posiciones llamándole pedigüeño".

Pero llegado este punto, el candidato del PP optó por la didáctica: recordó que los fondos estructurales europeos 2000-2006 fueron negociados por el PP, que los siguientes (2007-2013) son los que hay que negociar ahora bien, y que en este punto hay que recuperar los principios que en su día mantuvo Felipe González.

"Entiendo que ha dado un titular", no pudo por menos que exclamar el periodista Bernardo Guzmán, moderador del debate radiofónico.

Y García Margallo, ajeno a la amenaza de Jaime Mayor Oreja de resucitar el asunto de los GAL, sacó su vocación de cátedra, se reconoció admirador de la inteligencia -aunque sea socialista-, recordó que sus tesis están recogidas en varios libros y, luego, se explicó: "Felipe González quería que la cohesión territorial inspirase todas las políticas europeas, pero se le ofreció el fondo de cohesión y renunció a los principios. Nosotros vamos a recuperar esos principios". El candidato popular defendió que la renta no puede ser el único criterio para repartir los fondos de cohesión de la UE y que habría que tener en cuenta otros criterios como la tasa de ocupación y de desempleo.

Llegados a este punto, Calabuig decidió no entrar en filosofías y bajar al terreno de lo que le puede importar al votante. El candidato socialista, que por la mañana se había reunido con la ejecutiva de UGT de Rafael Recuenco, renovó su compromiso de reivindicar una Europa más social y empezó a meterle estopa al PP a cuenta de la difícil situación de los sectores productivos tradicionales en la Comunidad Valenciana y de cómo la Generalitat se había gastado el dinero en parques temáticos en vez de poner de su parte para ayudar a la industria.

Y como la mejor defensa es un buen ataque, José Manuel García Margallo optó por convertir el problema de los sectores productivos en una problema de la Europa continental y sacar a colación la Seguridad Social para decir que los socialistas dejaron deudas y los populares unos buenos ahorrillos con los que ya veremos que hace el PSOE. El popular añadió que los socialistas destruyeron empleo y que el ahora vicepresidente Pedro Solbes como comisario europeo de Economía le dio al anterior Gobierno un sobresaliente cum laude. Luego, Calabuig replicó asegurando que lo de la seguridad social no era cierto y que el empleo creado con el PP era de mala calidad, además de despilfarrar en megaproyectos en vez de ocuparse de la industria.

Habrá más debates.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 2004