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TECNOLOGÍA | Sistemas de almacenamiento de energía

Pilas de hidrógeno para viviendas

Las pilas de combustible de hidrógeno, el sistema de generación de energía que se contempla como la alternativa menos contaminante y más eficiente para los automóviles del futuro, se están experimentando para su uso doméstico, permitiendo generar electricidad y producir agua caliente. La empresa alemana de calderas de calefacción Vaillant ha desarrollado un sistema basado en estas pilas, que obtiene el hidrógeno a partir del gas natural que se utiliza actualmente en los hogares. En el proyecto colaboran 11 empresas europeas del sector de energía y la Comisión Europea financia el 30% del coste total, estimado en 100 millones de euros.

El sistema, que se presentó recientemente en Remscheid (Alemania), se encuentra aún en fase experimental. Su viabilidad y eficacia se estudian en 31 instalaciones experimentales, una de ellas en un hotel de Almería de próxima apertura.

El aparato utilizado se denomina Euro 2, y es ya, según Marco Frühauf, de Vaillant España, la tercera generación producida por el centro de investigación y desarrollo de la empresa. Pesa 500 kilogramos y tiene unas dimensiones considerables. Aunque puede producir 4,6 kilovatios eléctricos y 11 kilovatios térmicos no se trata aún de un modelo comercial.

"Es necesario simplificar mucho el sistema, reducir costes y maximizar la seguridad de funcionamiento. El objetivo es conseguir un modelo comercializable para el año 2007 o 2008. Los clientes a los que irá dirigido son bloques de viviendas, pequeños negocios, como hoteles y restaurantes, y centros públicos, como colegios o bibliotecas", explica Joachim Berg, responsable del programa. El desarrollo de aparatos destinados a uso particular tardará aún, según Berg, en torno a 20 años.

En las pilas de combustible el hidrógeno se ioniza y atraviesa una membrana para unirse al oxígeno. Esta reacción produce una corriente eléctrica y genera como residuo vapor de agua. Para extraer el hidrógeno es necesario consumir grandes cantidades de energía. El sistema experimentado emplea directamente el gas natural (metano), formado por cuatro átomos de hidrógeno y uno de carbono. El aparato dispone de un catalizador donde se realiza la separación del hidrógeno y del carbono, y un conjunto de 88 pilas de combustible donde se produce la reacción.

La electricidad generada se utiliza directamente para el consumo o puede volcarse a la red, mientras que el vapor de agua es aprovechado para producir agua caliente sanitaria y alimentar el sistema de calefacción. Este doble aprovechamiento permite conseguir una eficiencia energética cercana al 90%, muy superior a la que se obtiene por la combustión del gas directamente. Además, se evitan las pérdidas de energía eléctrica en el transporte. La instalación almeriense, en la que participa la empresa española Sistemas de Calor, pretende conjugar las pilas de combustible con la energía solar. Todas las instalaciones son controladas desde la Universidad de Essen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de febrero de 2004