El Museo de Montserrat inaugurará su ampliación el próximo 27 de abril

La abadía acogerá un acto previo al Parlamento de las Religiones del Fòrum

El Museo de Montserrat se convertirá en una de las grandes salas de exposición de Cataluña y de España a partir del próximo 27 de abril. En esta fecha, coincidiendo con la celebración del día de la virgen del monasterio benedictino, la popular Moreneta, está previsto inaugurar la ampliación del museo, lo que supondrá, entre otras mejoras, disponer de una sala para acoger grandes exposiciones itinerantes de unos 400 metros cuadrados, anexionada a una sala auditorio, multiuso, que se prevé para las audiencias de grandes grupos o para actos que puedan reunir a unas 500 personas.

Uno de los primeros actos que acogerá la nueva instalación, el próximo verano, será una de las reuniones previas al Parlamento de las Religiones del Fòrum, que se celebrará entre el 7 y el 13 de julio.

Disponer del espacio para las grandes exposiciones temporales permitirá a Montserrat entrar en los circuitos de las exhibiciones de mayor nivel, según Josep de Calassanç Laplana, el monje director del museo. La voluntad es que la cesión de obras a las exhibiciones sea a cambio de la presencia de la exposición receptora en las salas de Montserrat. Para De Calassanç se trata de poder llevar a cabo en el museo un tipo de exposiciones que ahora, cuando se hacían, comportaban tener que desmontar una parte de la exhibición permanente, y también contribuir desde el museo "al relanzamiento cultural de Montserrat".

El director considera que el museo "es un punto de cultura, de apertura y de diálogo cultural" y espera que a partir de la ampliación de las instalaciones "los visitantes salgan con una idea elevada" del nivel cultural de Cataluña y de la comunidad benedictina.

Por el Museo de Montserrat pasan anualmente entre 100.000 y 120.00 personas, una cifra que puede crecer de manera considerable, según los responsables de la instalación, si se tiene en cuenta que el monasterio y la montaña de Montserrat constituyen uno de los principales destinos turísticos de Cataluña, con 2,5 millones de visitantes anuales.

El visitante de Montserrat verá estos días que en las plazas de acceso al monasterio hay obras en marcha. Se trata de la construcción del nuevo acceso al museo, que quedará a la izquierda de las plazas. El resto de la intervención pasa desapercibido porque queda en las plantas subterráneas de éstas. El cambio de ubicación de la entrada (ahora se entraba por el rincón de una de las plazas) permitirá construir un vestíbulo, con una amplia tienda, un ascensor para las personas con dificultades de movilidad, y dar mayor entidad a la entrada. El Museo de Montserrat se amplía hacia una zona que durante años fue utilizada como la lavandería de las instalaciones de albergue y de la propia comunidad, y también hacia la zona de la antigua residencia de las monjas Dominicas de la Anunciata. La parte más significativa desde el punto de vista arquitectónico corresponde a la obra de Josep Puig i Cadafalch (del año 1930), que construyó un edificio suspendido para ofrecer servicios de restauración.

Además de la sala auditorio, del vestíbulo y acceso, y de la nueva sala para exposiciones temporales, el centro incorpora una pieza que no será de acceso generalizado, pero que es de vital importancia para un museo: el almacén. Actualmente, el museo no dispone de almacén y las obras que no son expuestas "se encuentran repartidas por la casa (el monasterio)". El museo ha firmado un acuerdo con la Universidad de Barcelona que permitirá a los alumnos y estudiosos ahondar en la obra depositada en Montserrat.

Su colección de pintura catalana del siglo XIX i XX és de las más importantes. Se ha forjado a partir de donaciones y ahora permite ver cuadros de Ramon Casas, Santiago Rusiñol, Nonell, Julio Romero de Torres, Sorolla, Dalí y Picasso, entre otros, que forman un conjunto prácticamente único, y que se completa con obras de los pintores de posguerra (Llimona, Créixams, Obiols...). También es significativa la pintura antigua, con mucha obra italiana (Caravaggio, Matthias Stomer), y está considerado -con el Arqueológico Nacional- uno de los dos grandes museos del Estado en arqueología bíblica.

El proyecto de la ampliación es de Arcadi Pla, el mismo arquitecto que llevó a cabo la última intervención en la basílica. El trabajo de Pla contempla una intervención en 1.500 metros cuadrados, ya que el actual museo también tendrá una leve intervención de reforma, sobre todo para unificar la imagen de la visita. El presupuesto supera los 1,2 millones de euros.

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