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CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Rubito Hijo gana la Lámpara Minera en La Unión

El Festival del Cante de las Minas repartió ayer de madrugada sus premios, tras una final de cinco horas. Niño del Romero y Raúl Montesinos también lograron galardones

Minutos antes de las cuatro de la madrugada del domingo fue hecho público el nombre del ganador de la Lámpara Minera del XLIII Festival Internacional del Cante de las Minas: Manuel González Cabrera, Rubito Hijo. Este cantaor, nacido hace 22 años en La Puebla de Cazalla, Sevilla -el pueblo de José Menese-, es hijo de otro cantaor conocido con el nombre de Rubito de Pará, y se lleva con el citado trofeo 9.000 euros, es decir, millón y medio de pesetas. Sin embargo, el mejor cantaor de la final fue, para buena parte del público, Guillermo Cano García, Niño del Romero, nacido hace 29 años en Bollullos del Condado, Huelva, que ganó con todo merecimiento los premios por tarantas y por cartageneras. La misma edad tiene Raúl Montesinos, sevillano de La Puebla, como el ganador de la Lámpara, quien hubo de conformarse con un segundo premio en el cante por mineras.

Otros galardones de cante fueron los siguientes: Nazareth Cala Luque, por alegrías; Álvaro Díaz Carrellán, de 14 años, cantaor novel; Miguel de Tena, por granaínas; David Pino Illanes, por soleá; Juan Pinilla Martín, por murciana-levantica; Francisco Javier Sánchez Bandera, Bonela Hijo, por malagueña.

En baile se disputaron el trofeo El Desplante la sevillana de Écija María José Gómez Torres y la granadina Fuensanta Fresneda, La Moneta, ganando ésta dicho premio con su enrazada interpretación del taranto y la siguiriya; mientras, María José recibía el segundo premio.

En la guitarra hubo asimismo dos únicos competidores finalistas. El trofeo Bordón Minero fue para el madrileño Antonio Rey, de 22 años, y el segundo premio, para Juan Antonio Silva Campallo, sevillano de 20 años.

Los premios para letras flamencas, por fin, se los llevaron Antonio Rincón, el de mineras, y Federico Urrutia.

Terminó así una edición más de los concursos de cante, toque y baile del Festival del Cante de las Minas. No han sido los concursos particularmente brillantes, pues el nivel medio de los aspirantes no se significó precisamente por estar sobrado de personalidades destacadas. Las selecciones previas funcionaron sólo regularmente, pues dejaron pasar buen número de concursantes que no tenían calidad para llegar aquí, con lo que se hubieran evitado jornadas en exceso largas y fatigosas. Concretamente, la final duró cinco horas, que ciertamente pesaron.

Los premios fueron discernidos por sendos jurados para cante, toque y guitarra, los tres presididos por el veterano cantaor Juan Valderrama, que no apareció por allí. Fantástico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de agosto de 2003