Bono admite acuerdos con otros candidatos, pero rechaza "cambalaches" para la ejecutiva
José Bono, presidente de Castilla-La Mancha y uno de los cuatro candidatos a la secretaría general del PSOE, anunció ayer en Oviedo que está abierto a posibles acuerdos previos con otros aspirantes, tal como se ha sugerido desde la federación andaluza, la mayor en número de delegados al congreso. Pero matizó que en las negociaciones a las que él está dispuesto no caben ni "cambalaches" ni "componendas". Bono no admite, así, que la nueva ejecutiva sea negociada, como en otros cónclaves, "en un despacho la última noche del congreso", fruto de la cultura de las familias internas, "que tanto daño nos ha hecho". "La nueva dirección", advirtió, "debe tener su fuerza, la que le den los delegados, y no debe ser una ejecutiva ni tutelada ni falta de autoridad".


























































