Un juez británico decide la separación de dos siamesas en contra del deseo de los padres
Un juez británico decidió ayer autorizar la separación de dos hermanas
siamesas y sacrificar a la más débil, en contra de la voluntad de sus padres.
La medida fue adoptada ante la advertencia médica de que ambas hermanas,
conocidas como Mary y Jodie, podían morir en seis meses si seguían juntas.
Los padres de las criaturas, unidas por el abdomen y con un solo corazón,
lloraron la próxima muerte de una de sus hijas: "Todo el mundo tiene derecho
a vivir. ¿Por qué debemos matar a una de nuestras hijas para que la otra
viva? Ése no es el deseo de Dios". El juez, en cambio, insistió en los
motivos de la elección: "Jodie es una bebé espabilada, chispeante. Tiene el
chupete en la boca y mueve los brazos. Mary tiene la cara deformada y no
tiene funciones de corazón y pulmones".


























































