España sueña con la Copa Davis tras ganar el punto más difícil
Las estadísticas, los pronósticos, saltaron ayer por los
aires en la final de la Copa Davis. La pareja española,
compuesta por la experiencia de Àlex Corretja y el
ímpetu de Joan Balcells, no sólo venció a la
australiana, a Mark Woodforde y Sandon Stolle, más
potentes en teoría, sino que lo hizo de forma
incontestable: 6-4, 6-4 y 6-4. De esta forma España
afronta los dos últimos partidos individuales con un
punto de ventaja. Con ganar uno de ellos le bastaría
para coronar la cima del tenis mundial. Lo previsible es
que Corretja esté hoy en la pista, pero esa incógnita no
la despejarán los capitanes del equipo hasta el último
instante.


























































