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Alemania aprueba una amnistía fiscal para repatriar 20.000 millones de euros

Sólo tributará el 25% de las cantidades que regresen durante 2003

El Gobierno alemán aprobó ayer un proyecto de ley de amnistía fiscal para incentivar el regreso de, al menos, parte de los miles de millones de euros que los alemanes han sacado de su país para evadir el pago de impuestos sobre intereses. No está claro, sin embargo, cuánto dinero atraerá la medida para la maltrecha economía germana: el Gobierno, que en diciembre pasado aún hablaba de que se podrían repatriar 100.000 millones de euros, ayer ya sólo se refirió a 20.000 millones, que tributarían a las arcas estatales cerca de 5.000 millones. Según cálculos conservadores, los alemanes tienen depositados al menos 150.000 millones en dinero negro en países como Luxemburgo, Austria o Suiza.

Lo dado a conocer ayer, en cierta forma, es emblemático de cómo gobierna muchas veces el canciller socialdemócrata, Gerhard Schröder: grandes y muy vistosas proclamas al principio y medidas de un alcance más bien discreto después. El Gobierno ya había anunciado sus planes en diciembre pasado. Lo hizo a bombo y platillo y recibió muchos aplausos a cambio. La idea es que quien opte por repatriar su capital y lo dé a conocer al fisco, tan sólo tributará un 25% del dinero que había sacado del país si lo hace hasta finales de 2003, y un 35% si espera hasta mediados de 2004.

Hasta aquí, ningún cambio. Sucede, no obstante, que Schröder hace dos meses había hablado de que la medida podría permitir la repatriación de al menos 100.000 millones de euros, lo que supondría un mínimo de 25.000 millones de euros en ingresos fiscales adicionales. De esta estimación, ni una palabra ayer: en un comunicado oficial, el Gobierno ya sólo se refirió a 20.000 millones de euros que podrían regresar en 2003, con una tributación de 5.000 millones. El Estado alemán cerró el año pasado con un déficit de 77.200 millones de euros (el 3,7% del producto interior bruto)

La gran discrepancia tiene que ver con que Schröder en diciembre trabajó con una estimación de bancos privados suizos, que calculan entre 300 y 400 millones de euros el dinero depositado por los alemanes en el extranjero, según informó ayer el diario Financial Times Deutschland. En las cifras conocidas ayer, por contra, el Ministerio de Finanzas calcula en 150.000 millones de euros este dinero negro, remitiendo como fuente al Bundesbank.

El complemento a la amnistía fiscal, que aún tendrá que ser aprobada por el Parlamento, es la introducción de un impuesto único sobre los intereses del capital. Este 25% sería retenido automáticamente por los bancos, que luego se lo harían llegar al fisco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 2003