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Reportaje:COPA DE LA UEFA | Celtic de Glasgow-Celta

El alucine de un gallego en Glasgow

David, ex jugador del Deportivo actualmente en el Celtic, advierte al Celta del infierno que le espera

"Aquí alucinas, tío, flipas con la pasada que se monta cuando jugamos". A sus 26 años, David, un gallego deportivista por el que apostó John Toshack en su etapa en A Coruña, hace tres meses que vive con la piel de gallina. Justo lo que lleva en el Celtic, un histórico europeo -el primer equipo británico que ganó la Copa de Europa, aunque haga 35 años-, rival hoy (20.45, TVG) del Celta en la Copa de la UEFA. Todo un hueso. Al menos, según David: "Somos un equipo muy parecido al Valencia: nada espectacular, pero muy táctico, muy trabajado, muy bueno". Y, encima, con una grada pasada de decibelios, con una manada de hinchas que aprietan tanto como los jugadores.

El Celtic, que patinó en la Liga de Campeones ante el Basilea, lidera la bicéfala Liga escocesa, una partida de póker entre los católicos verdiblancos y los protestantes del Glasgow Rangers, equipo de otro español, Arteta. A su timón está Martin O'Neill, un irlandés que hizo carrera en la Premier League inglesa al frente del Leicester. O'Neill envida con un 3-5-2 y la cáscara del equipo es puramente británica. "Tenemos un conjunto muy peleón. Juega de forma muy directa. El bloque se mantiene casi intacto desde hace dos temporadas. Nadie regatea el sudor", apunta David, que ha entrado en todas las convocatorias del curso, aunque sólo ha jugado cuatro partidos de titular y en puestos diferentes: delantero, media punta e interior. Porque otra de las características del Celtic son sus rotaciones, tanto de posiciones como de jugadores, un lujo que se puede permitir en la escuálida competición escocesa.

El único que no descansa jamás, que nunca sale del área rival, es su gran estrella, el delantero sueco Larsson, un Carpanta que hace unas temporadas se proclamó máximo goleador de Europa. Este curso lleva ni más ni menos que 23 tantos. A David le recuerda "a Raúl" tanto por su carisma en el vestuario y entre la hinchada como por sus atributos futbolísticos: "No es perfecto en nada, pero las mete de cabeza, con la zurda, con la derecha..." En medio Glasgow, el que adora al Celtic, "no se puede decir una palabra más alta que otra sobre Larsson", uno de los futbolistas "más interesantes" que David ha visto a lo largo de su periplo por el Depor, el Sevilla, el Toledo, el Airdrie y el Livingston.

"El público es un 'show"

Lo que de verdad tiene cautivado a este gallego no es tanto la armadura del Celtic, sino su vínculo sentimental con sus seguidores: "El público es un show digno de verse y del que hay mucho que aprender. No es violento. Canta sin parar. ¡Qué alucine!". David no halla similitudes con la Liga española, en la que, afirma, "sólo animan los ultras y, salvo los del Atlético y el Sevilla, no siempre de la forma más conveniente".

El cordón umbilical con la hinchada es tal que David, al que recibieron con una limusina al fichar, ha preferido mantener su residencia en Edimburgo, a 45 minutos de Glasgow, donde ya residía el año pasado. En Glasgow, ya sea por los suyos o por los de la otra orilla, los del Rangers, le resultaría asfixiante. Y eso que, al contrario de lo que ocurre en España, en este fútbol británico nadie se lleva las manos a la cabeza cuando ve a sus jugadores de farra. De hecho, con motivo de la Navidad, los del Celtic se reunirán para una juerga completa de 24 horas. Eso sí, fuera de Glasgow, en un lugar que nadie quiere desvelar, donde contratarán un hotel: "Es una costumbre. Nos iremos todos juntos, solos, a pasar un día entero a lo grande".

A este paisano del Celta que se confiesa deportivista de por vida le han vuelto locos sus compañeros. Le han sometido a un minucioso interrogatorio sobre el equipo de Miguel Ángel Lotina: "Les he dicho que son muy buenos, pero ya lo saben porque en Escocia flipan con la Liga española. No obstante, creo que tenemos muchas posibilidades de pasar si afrontamos bien la ida, aunque también somos capaces de jugar rematadamente mal". "La verdad es que somos un poco raros, tío; nunca se sabe de qué seremos capaces", enfatiza al tiempo que intenta desmentir el tópico de que al Celtic y al Rangers les perjudica en Europa la escasa competitividad de su torneo doméstico.

La eliminatoria ha disparado las pulsaciones de David, que tiene un sueño: "Tengo que darles la puntilla". ¿Pero si es gallego y su pueblo necesita una alegría más que nunca? "Ya, menuda faena la del petrolero. Pero, lo siento, yo soy del Depor", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de noviembre de 2002