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Denuncia contra la discoteca Barraca al agredir los guardias de seguridad a varios clientes sin mediar palabra

Ferran Bono

Un grupo de ocho amigos de Valencia, cinco mujeres y tres hombres, se dirigieron a la discoteca Barraca, situada en el Perelló (Sueca), para disfrutar de una sesión de techno el pasado domingo más allá de la media noche. Al poco de entrar, fueron expulsados violentamente sin mediar palabra por guardias de seguridad del local, que no iban uniformados, según consta en la denuncia presentada ante la policía y los juzgados por F. M., el joven que salió peor parado: cinco puntos de sutura en la barbilla, varios dientes rotos, una posible fisura en la mandíbula y lesiones en las cervicales. Uno de los guardias, de la empresa Levantina de Seguridad, de complexión muy fuerte y elevada estatura, agarró por el cuello al citado joven y le arrojó al suelo quedando inconsciente.

J. M., otro de los afectados, explicó a este diario que todo transcurría con normalidad hasta que un 'mazas' se acercó y dijo algo que no entendió. Al preguntar '¿qué?' le alzó del suelo sin mediar palabra, y cogido del cuello, le tiró fuera de la discoteca. Al instante, el resto de sus amigos se vieron rodeados por cuatro o cinco guardias de seguridad, quienes les expulsaron de la discoteca mediante empujones, patadas y algún puñetazo, siendo F. M. el que llevó la peor parte, hasta el punto de tener que dejar de trabajar por las lesiones. El guardia de seguridad uniformado que presenció los hechos no hizo ningún intento por intervenir, según los afectados. Estos insisten en que no hubo ningún tipo de provocación y que tan sólo estaban bailando. Alguno de ellos no tuvo tiempo ni de pedir su consumición. J. M. sugiere que quizá a los guardias de seguridad no les gustó su aspecto al llevar chancletas y pantalón corto, aunque no se puso ninguna objección para acceder al local.

Una vez en el exterior, llegó la Policía Local de Sueca y se llevó a Urgencias al joven que tenía las heridas más graves sin asistir a los demás, que temieron que las agresiones continuasen. Algunos testigos de los hechos acudieron a su auxilio. La denuncia va dirigida contra la discoteca, los guardias de seguridad y la policía. El responsable de la sala, José Romero, quitó ayer importancia a los hechos, aseguró que todo se produjo porque uno de los jóvenes se 'estaba pasando bailando con unas zapatillas en la mano', y negó que fueran agredidos. 'Se les empujó hacia fuera y uno de ellos se tropezó y cayó al suelo', agregó al respecto del joven intervenido en Urgencias. El responsable señaló que es habitual que haya también guardias sin uniforme, indicó que el objetivo es 'no tener problemas' y añadió que en Barraca, como en numerosas discotecas, presta servicio Levantina de Seguridad, que tiene abiertos más de 200 expedientes por varios delitos o faltas en la provincia de Valencia.

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Sobre la firma

Ferran Bono
Redactor de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana. Con anterioridad, ha ejercido como jefe de sección de Cultura. Licenciado en Lengua Española y Filología Catalana por la Universitat de València y máster UAM-EL PAÍS, ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria periodística en el campo de la cultura.

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