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La viuda de Juan María Jáuregui reitera la necesidad de 'tender puentes'

La localidad de Legorreta (Guipúzcoa) conmemoró ayer con un acto cargado de emoción -y repleto de mensajes a favor del diálogo entre 'las dos almas' que conviven en Euskadi- el segundo aniversario del asesinato a manos de ETA del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui. Su viuda, Maixabel Lasa, quien dirige la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo creada por iniciativa del lehendakari, Juan José Ibarretxe, estuvo presente con su hija María y otros familiares del ex gobernador.

Durante el acto se inauguró una escultura que la localidad natal de Jáuregui dedica a su memoria y que ha sido realizada por Joxe Lasa, cuñado del homenajeado. La obra representa, según explicó Maixabel Lasa, 'la necesidad de crear puentes para solucionar el problema de la violencia'. Jáuregui fue un defensor del diálogo como medio para poner fin al terrorismo etarra, y su viuda dijo después del asesinato que él había intentado abrir alguna vía de diálogo con el mundo radical.

Lasa declaró, tras el acto, que no entiende cómo no existe 'más unidad para acabar con ETA' y lamentó constatar que hoy día existe 'más crispación' debido a la proximidad de las elecciones municipales. Se mostró, asimismo, contraria a la Ley de Partidos y la posible ilegalización de Batasuna porque 'prohibiendo no se solucionan las cosas', dijo, y la mejor alternativa a la ilegalización consiste en 'hablar y cumplir las leyes'.

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz; el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, y el alcalde donostiarra, Odón Elorza, estuvieron presentes. Además, asistieron el regidor de Rentería (PSE), Miguel Buen, y concejales socialistas de Andoain, Tolosa, Hernani y Zarautz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de julio de 2002