Pujol critica a los catalanes por su 'falta de coraje' para 'resistir la ofensiva hostil' del Partido Popular

Con 'falta de liderazgo y coraje'. Así ve el presidente Jordi Pujol a la actual sociedad civil catalana, de la que afirmó que, junto con el mundo económico, 'no se ha movido nada' para 'resistir la ofensiva ideológica de signo hostil' del Gobierno del Partido Popular, la misma formación que le mantiene al frente de la Generalitat.

Pujol guardó silencio sobre la alianza parlamentaria entre el PP y CiU y las más de 20 ocasiones en que el martes ambos partidos votaron juntos en el Congreso. Tan sólo recordó que los populares derrotaron todas y cada una de las propuestas de CiU en materia de autogobierno de los nacionalistas. Esta circunstancia le sirvió para denunciar que 'el concepto de España' del Gobierno central 'es negativo para Cataluña, no sólo en el aspecto político, sino también por los medios de comunicación'. 'El problema es que Cataluña tiene una idea de España, pero España no tiene una idea de Cataluña', agregó Pujol, quien entonó un solapado mea culpa sobre la indiferencia con que, según él, se vive en Cataluña la acción de gobierno del Partido Popular.

A pesar de estos malos augurios, Pujol tuvo palabras para la esperanza. 'Lo podremos superar', opinó, 'pero para resistir se necesitan más herramientas y conocimientos'. Pujol presentó ayer el libro Catalunya, demà, una publicación de casi 800 páginas que engloba los resultados de dos jornadas de debate sobre el futuro de Cataluña celebradas entre 1997 y 2001. En tono melancólico, Pujol subrayo que son la globalización y la inmigración los temas que marcarán el desarrollo del siglo XXI.

Sobre la inmigración, Pujol aseguró que Cataluña 'está en el límite de integración de gente' y que en la sociedad civil hay 'una creciente sensación de inseguridad, incluida la física, por miedo a que te tiren del monedero'. 'La gente tiene miedo de muchas cosas, del futuro, de las nuevas tecnologías, es un miedo existencial finalmente', manifestó.

Pujol elogió, en cambio, la capacidad de Cataluña para defender su propia identidad y 'sobrevivir ante Europa y España'. Y de la misma manera, añadió, Cataluña podrá hacer frente al proceso de la globalización que, en su opinión, 'puede ser un problema porque puede suponer la disolución de las identidades'.

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