PARA EMPEZAR

Grabar sonido con el ordenador (1)

REPRODUCCIÓN DE SONIDO

La reproducción de audio es la función más básica. Se lleva a cabo a través de los lectores de CD y DVD, así como de los archivos almacenados en el disco duro del ordenador, que, por lo general, se encuentran en formatos tales como WAV, MIDI y MP3.

CAPTURA

Se trata de almacenar sonido en el ordenador, que procede de una fuente externa como, por ejemplo, un micrófono, un reproductor de música (casete, tocadiscos, etcétera) o un instrumento musical.

CREACIÓN

Se conoce como síntesis de audio. En la captura de sonido se convierte el analógico (un vinilo) en digital. Lo que hace es generar el sonido en el interior del ordenador.

PROCESAR SONIDO

En este caso, la labor que realiza la tarjeta consiste en procesar el sonido de los archivos de audio almacenados en el ordenador. De esta forma, libera a la CPU (Unidad Central de Procesamiento que controla el funcionamiento del ordenador) de esta tarea y, así, permite mejorar el rendimiento del sistema.

CONEXIONES

Por lo general, todas las tarjetas de sonido disponen de conexiones de entrada y salida (in y out). Las tarjetas de gama alta pueden tener varias líneas de entrada, in y out, y otras ópticas.

En la parte exterior de la tarjeta encontramos las conexiones con diferentes colores. Por ejemplo, con el color verde (Line out) hallaremos la salida para los altavoces o el equipo estéreo. El color rosa (Mic in) se utiliza para el micrófono y el color azul (Line in) para conectar un reproductor externo como un casete y pasar el sonido analógico al ordenador. Por último, el interfaz MIDI, que es el conector de mayor tamaño y que suele ser de color amarillo, permite enchufar un joystick o un instrumento como un teclado electrónico.

En las tarjetas más antiguas, a veces resulta difícil diferenciarlas porque todas las conexiones, excepto la de MIDI, son iguales y no figura ningún tipo de leyenda.

TIPOS DE TARJETAS

Las internas se pueden comprar por menos de 30 euros y sirven para la mayoría de los usuarios que no precisan una tarjeta que facilite demasiadas prestaciones. Hasta las tarjetas más básicas incluyen entradas Line in, Line out, micrófono y una de interfaz MIDI (Interfaz Musical para Instrumentos Musicales, un estándar para comunicar información entre instrumentos musicales y ordenadores).

Para sustituir la tarjeta o instalar una nueva sólo es necesario disponer de un destornillador de estrella. Con el ordenador apagado, se quita la tapa del ordenador y se conecta el único cable que cuelga de la tarjeta al lector de CD-ROM. Después, se elige cualquier ranura PCI libre de la placa base y se sitúa la tarjeta. Por último, se coloca el tornillo.

Para que el ordenador reconozca la tarjeta es necesario instalar los drivers o controladores que facilita el fabricante. En caso de pérdida del disco de los controladores, la mayoría de los fabricantes facilitan la posibilidad de descargarlos de Internet para los distintos sistemas operativos. Eso sí, será necesario conocer el modelo de la tarjeta para conseguirlos, cosa que no siempre es fácil porque, en la mayoría de los casos, en la tarjeta no figura el modelo y, pasado el tiempo, no se recuerda el nombre exacto del modelo.

TARJETAS EN LA PLACA BASE

Muchas de las placas base que se comercializan actualmente incorporan en la placa base la tarjeta de sonido. El aspecto exterior es muy similar porque sólo se ven las entradas Line, la de micrófono y la de interfaz MIDI. Al formar parte del conjunto de elementos de la placa base, su precio es inferior al de otro tipo de tarjetas y hacen que resulte un poco más barato el ordenador.

EXTERNAS

Se trata de la última posibilidad que ofrece la tecnología. Una tarjeta que se conecta al ordenador sin necesidad de instalarla dentro del PC. Resulta especialmente útil para su uso en portátiles o para los usuarios que no son partidarios de utilizar el destornillador. La conexión se realiza a través de USB. El modelo 'Extigy' de Sound Blaster, por ejemplo, incorpora un mando a distancia y cuesta alrededor de 230 euros.

VOCES, BITS Y KILOHERZIOS

A la hora de comprar una tarjeta se debe tener en cuenta el número de voces que puede reproducir (polifonía). O sea, el número de sonidos que la tarjeta puede emitir a la vez. Se encuentran de 32, 64, 128 y hasta de más de 1.024 voces.

El muestreo es la conversión del sonido del formato analógico al digital y viceversa.

El ordenador debe realizar esta función para que se pueda escuchar el sonido. La velocidad a la que se realiza se llama frecuencia de muestreo. A mayor frecuencia, más calidad de sonido. Si la tarjeta permite una frecuencia de muestreo de 44,1 kiloherzios (Khz), quiere decir que toma 44.100 muestras de sonido por segundo, que suele ser el límite de la mayoría de las tarjetas porque el oído humano no es capaz de percibir la diferencia a partir de esa frecuencia de muestreo. Salvo excepciones, las tarjetas de sonido toman las muestras de sonido a 16 bits, que permiten representar 65.536 posiciones o impulsos que son enviados a los altavoces. La calidad de un CD es de 16 bits y 44,1 Khz, unas referencias que se deben buscar en las especificaciones de una tarjeta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de julio de 2002.