Duhalde culpa a agentes de la policía de haber llevado a cabo 'una atroz cacería'
El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, reconoció ayer que la sangre de dos jóvenes derramada el miércoles en una manifestación fue causada por la policía. Aunque ésta había negado que usara armas de fuego para reprimir la protesta y había insinuado que unos infiltrados pudieron causar las dos muertes, una secuencia de fotos reveló ayer cómo los agentes irrumpieron en una estación donde yacía uno de ellos y apuntaron a un joven que intentaba socorrerle. Éste yace después, también abatido, junto al comisario Franchiotti, detenido ayer. 'Quienes deben custodiar el orden son los que han llevado a cabo una atroz cacería', dijo Duhalde.


























































