Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSEP Ll. CANET | Dirige la Biblioteca Digital de la Universidad de Valencia

'En España no hay una biblioteca similar'

Mientras se acopla a la primera semana como decano de la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, Josep Lluís Canet inicia otra andadura: la de dirigir la biblioteca digital de la institución (http://digitheka.uv.es/), que se inaugura hoy. El catedrático de Filología, especialista en el humanismo español, época en que la imprenta extendió la cultura, ha capitaneado el proyecto de la biblioteca digital: 'Es una función social y una manera de evitar las diferencias. Las reproducciones de libros son caras y los investigadores tienen derecho a tenerlas de manera gratuita e inmediata', aclara.

Pregunta. ¿Qué es la biblioteca digital?

Respuesta. Se trata de crear una biblioteca de investigación a texto completo, que emula a una biblioteca real de investigadores. P. ¿Cuál es el objetivo?

R. Que el investigador pueda acceder a los fondos antiguos de la universidad, sin necesidad de desplazarse. Porque hemos digitalizado página a página. Hasta ahora las bibliotecas digitales funcionan desde un punto de vista más moderno, con revistas y últimas publicaciones. Son las colecciones electrónicas donde los investigadores buscan lo último.

P. ¿Con qué corpus de libros contará la colección virtual?

R. Inicialmente hay unos 530 ejemplares de libros del siglo XVI, que corresponden al fondo patrimonial de la universidad, y 10 años de prensa antigua. P. Por tanto, se hará hincapié en el pasado.

R. Se trata de una biblioteca de investigación, no de divulgación, que está pensada para reproducir tal cual el patrimonio de la universidad en la pantalla con imágenes, no transcripciones. También se podrán consultar manuscritos a todo color y se podrían incluir tesis doctorales, monedas, mapas, etc.

P. ¿No se podrá descargar una novela actual?

R. Para eso tienes que pedir copyright, el autor lo tiene que autorizar y nosotros queremos distinguirnos por trabajar con nuestro patrimonio. No podemos competir con otras bibliotecas que tienen una fuente de financiación más elevada y tampoco con las editoriales privadas.

P. ¿Está inspirada en algún modelo?

R. Hay otros modelos similares, el de la biblioteca gálica francesa, la versión digital de la biblioteca nacional de París. La única diferencia es que ésta hace la transformación en formatos pdf, y el usuario precisa el acrobat para poder abrirlo. La nuestra está pensada para que sea visible desde cualquier ordenador, sin requerir ningún otro complemento, reproduciendo el sistema del libro. En España no hay ninguna similar. Además sigue la misma catalogación que los libros de la universidad, a diferencia del resto de las bibliotecas digitales, que tienen una base de datos específica.

P. ¿Qué se necesita para ser usuario?

R. Un ordenador.

P. ¿Cada cuánto tiempo se actualizarán los contenidos?

R. Continuamente. Los existentes se mantendrán siempre y la colección se ampliará en función del dinero.

P. Poner en marcha todo esto debe ser muy caro

R. Digitalizar es caro. Se realizan tres digitalizaciones de cada página: en microfilm como copia de seguridad, en jpg para la biblioteca digital y en pdf por si el investigador solicita la página. Una sola hoja en tres formatos cuesta 100 pesetas, y llevaremos gastados alrededor de 80 millones de pesetas. Además de la fundación Cinc Segles han patrocinado el proyecto el Banco Santander Central Hispano e IBM.

P. ¿Es un proceso complicado?

R. Lo que más costó fue enlazar el catálogo tradicional con el sistema digital. Nos ha llevado más de un año. Pero ahora todo es muy sencillo.

P. ¿Hacia dónde quiere abrirse la biblioteca digital?

R. Eso es ya una decisión política, aunque la idea es que se distinga por ser una extensión de la biblioteca histórica. Las posibilidades son muy grandes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de mayo de 2002