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Reportaje:

Crisis en la casa de 'Gran Hermano'

Endemol aplicará una severa política de despidos en Holanda afectada por la caída de la publicidad

La productora de televisión Endemol va a despedir al 30% de su fuerza laboral en Holanda. La compañía, que alcanza éxitos internaciones gracias a fórmulas como Gran Hermano u Operación Triunfo, ha perdido credibilidad en su país de origen.

Endemol está tratando de introducirse en nuevos mercados como Internet, telefonía móvil y televisión interactiva

Endemol, en manos de Telefónica desde marzo de 2000, anunció en Holanda una reorganización que se saldará, antes de fines de año, con el despido de 270 de los 800 trabajadores que tiene la empresa en el país. La medida no fue del todo inesperada, ya que la que es la mayor productora de televisión de Europa despidió el pasado año alrededor de un 10% de sus empleados en Holanda y hace unos meses anunció que se venía encima otro ajuste, necesario para adecuarse 'a las nuevas circunstancias del mercado'.

Sus responsables aseguran que les han surgido nuevos competidores y que la caída de la publicidad afecta a las televisiones nacionales, lo que lleva a éstas a realizar más producciones propias para reducir sus gastos.

Sin embargo, todo apunta a que la empresa que ha ido escalando desde sus orígenes hasta tener presencia en 21 países y originales programas, va perdiendo credibilidad en Holanda.

Nacida en 1994 de la unión de fuerzas de los dos productores Joop van Ende y John de Mol, Endemol, que el pasado año incrementó sus ingresos a nivel mundial un 62,8% hasta los 914,3 millones de euros, ha basado parte de su tradicional éxito en su país de origen en sus contratos con el grupo de televisión HMG por el que éste se compromete a comprarle anualmente productos por un valor de unos 68 millones de euros.

Firmado hasta el año 2005, el compromiso empieza a ahogar al grupo, que además de no atravesar por sus mejores momentos tiene cada vez más diferencias con Endemol, hasta el punto de que discusiones por la participación de un actor en una serie o el formato de un programa deportivo les ha enfrentado en los tribunales.

Las dificultades en la relación han llevado al grupo de televisión a crear su propia productora y todo parece indicar que este año preferirán pagar a Endemol la indemnización prevista en el contrato antes de comprar programas por el precio acordado.

Los problemas de Endemol han llegado también a las televisiones públicas, cuyos responsables se quejaron, meses atrás, de que tenían sospechas de que la productora les enviaba facturas disparatadas. En un reportaje, varios de ellos declararon que Endemol mentía en el número de horas que dedicaban sus trabajadores en la producción de los programas y que engordaba los gastos de producción sin pudor alguno.

Por si fuera poco los trabajadores se quejan del ambiente que hay en la compañía, razón que esgrimieron para marcharse, meses atrás, sus dos mejores productores de series dramáticas.

Ahora, mientras no cesan los rumores de una posible venta a la alemana Bertelsmann, Endemol está tratando de introducirse en nuevos mercados como Intenet, telefonía móvil y televisión interactiva en los que pueden aportar juegos y servicios de producción propia con la esperanza de convertir este sector en un 40% de su volumen de ventas total y disminuir su dependencia de las televisiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 2002