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Crónica:FÚTBOL | Internacional

Voleón de Schmeichel

El portero danés del Aston Villa marca un golazo y, además, lesionado

Tres días después de que su sucesor en el Manchester United, Fabien Barthez, diera el gran petardazo ante el Depor, Peter Schmeichel se convirtió el sábado en el personaje de la jornada en la Premier League. ¿El motivo? Un golazo de volea en el minuto 90 tras el lanzamiento de un córner. Un soberbio zapatazo que no impidió que su equipo, el Aston Villa, perdiera frente al Everton (3-2), pero que no empañó la gesta del veteranísimo (37 años) y excéntrico meta danés. Una hazaña casi heroica, como relató su técnico, John Gregory: 'Peter se lesionó en su pie izquierdo y se acercó a la banda a decírmelo, pero podía aguantar y le dije que jugara muy adelantado los últimos diez minutos porque íbamos perdiendo 3-1. Cuando marcó, comprobé que, al menos su pie derecho, estaba sano'. No fue su primer gol. Con el Manchester ya consiguió un tanto frente al Rotor de Volvogrado y con Dinamarca, en junio de 2000, marcó de penalti frente a Bélgica.

Schmeichel, que siempre se confesó un pianista frustrado, ha resucitado esta temporada tras su sorprendente fichaje por el Aston Villa. Tras nueve años en el United (1991-1999), el rubio danés se enroló en el Sporting de Lisboa durante dos temporadas con la idea de bajar el telón a su carrera en la capital portuguesa. Tal era así que a finales de 1999 se compró un equipo de la Segunda de Dinamarca, el Hvidovre, con el que había jugado como aficionado. Su idea era regresar a su país para guiar a este modesto club de las cercanías de Copenhague. Recapacitó tras la oferta que le cursó el Aston Villa en julio. Quizá porque Inglaterra siempre le resultó un talismán. Un año después de su llegada a Manchester desde el Brondby por un millón de dólares, Schmeichel saltó a la fama en 1992 tras la inesperada victoria danesa en la Eurocopa. Se despidió de la Premier en 1999, días después de ganar la Copa de Europa en el Camp Nou.

En su regreso a Inglaterra, el dinosaurio danés -idolatrado por Iker Casillas, entre otros muchos porteros- ha matenido al Aston Villa invicto en las siete primeras jornadas. El sábado, al tiempo que el United de Barthez perdía en Old Trafford por segunda vez en tres días, los villanos tropezaron, pero él puso todo su empeño hasta el final. Y, además, lesionado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de octubre de 2001