Escuela de escritores
Vivir lo literario, acercarse a la literatura y descubrir la creatividad. El lugar: México, DF. Esto es lo que promete, desde el 18 de septiembre, un nuevo espacio para aspirantes a escritores, apadrinados por autores como Carlos Monsiváis, Álvaro Mutis, Alejandro Rossi, José Emilio Pacheco, Margo Glantz, Salvador Elizondo y Sergio Pitol; mientras, al frente de la escuela está Mario Bellatin (que acaba de publicar Shiki Nagaoka: una nariz de ficción, Sudamericana). El nombre de ese nuevo espacio es Escuela Dinámica de Escritores, un proyecto de formación escolar en el que también participan varias editoriales que ayudarán a que algunos escritores participen en la escuela a través de charlas, conferencias, debates o impartan clases. No se trata de enseñar a la gente a ser escritores, aclaró Bellatin al diario Excelsior, de México, 'sino a estimular las posibilidades de los creadores frente a textos, con herramientas como el buen uso de la retórica o cómo manejar las palabras para decir exactamente lo que se piensa'. Lo que se complementa con la indagación para saber si en los textos de los alumnos está lo 'literario', y debatir sobre qué es la literatura y ofrecer un acercamiento al fenómeno literario.Vivir lo literario, acercarse a la literatura y descubrir la creatividad. El lugar: México, DF. Esto es lo que promete, desde el 18 de septiembre, un nuevo espacio para aspirantes a escritores, apadrinados por autores como Carlos Monsiváis, Álvaro Mutis, Alejandro Rossi, José Emilio Pacheco, Margo Glantz, Salvador Elizondo y Sergio Pitol; mientras, al frente de la escuela está Mario Bellatin (que acaba de publicar Shiki Nagaoka: una nariz de ficción, Sudamericana). El nombre de ese nuevo espacio es Escuela Dinámica de Escritores, un proyecto de formación escolar en el que también participan varias editoriales que ayudarán a que algunos escritores participen en la escuela a través de charlas, conferencias, debates o impartan clases. No se trata de enseñar a la gente a ser escritores, aclaró Bellatin al diario Excelsior, de México, 'sino a estimular las posibilidades de los creadores frente a textos, con herramientas como el buen uso de la retórica o cómo manejar las palabras para decir exactamente lo que se piensa'. Lo que se complementa con la indagación para saber si en los textos de los alumnos está lo 'literario', y debatir sobre qué es la literatura y ofrecer un acercamiento al fenómeno literario.
W. M. S.


























































