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Zarrías exige 'consenso' al Gobierno antes de modificar las competencias autonómicas

'Cualquier modificación en el actual reparto de competencias entre el Estado y las autonomías está abocada al fracaso si no se decide por consenso'. El Consejo de Gobierno andaluz hizo ayer un análisis de urgencia sobre el proyecto de Ley de Cooperación Autonómica que prepara el Gobierno central. El Ejecutivo regional sólo conoce las líneas maestras del proyecto pero, de partida, su oposición es manifiesta. 'Esta ley significa una marcha atrás en el desarrollo del Estado de las Autonomías, que ha funcionado razonablemente bien estos últimos 20 años', afirmó el consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías.

El consejero abundó en la línea argumental expuesta el lunes por el presidente de la Junta, Manuel Chaves, quien, tras conocer la pretensión del Gobierno central, tildó el proyecto de ley de cooperación autonómica de 'decepcionante, centralista y renacionalizadora'.

La Junta cree que el debate iniciado con este proyecto, con el que el PP quiere cerrar el proceso autonómico, debe estar finalizado antes de 2004, año en el que la UE tiene previsto aprobar una reforma de su Tratado que regule la distribución de competencias entre la Unión Europea, los Estados y las Administraciones regionales. La principal exigencia del Gobierno andaluz es que el Senado se reconvierta en una cámara territorial, de modo que los presidentes de las comunidades autónomas tengan peso en sus decisiones. Para esta medida, Zarrías admitió la posibilidad de una reforma constitucional, que el proyecto de ley elude.

La ley del Gobierno central, según el consejero, tampoco incluye mecanismos 'efectivos' que permitan a los Ejecutivos autonómicos influir en la toma de decisiones en conferencias sectoriales (que se celebran con el Gobierno central) o en la UE. De hecho, Zarrías, quien reclamó llevar el debate al Senado, aprecia en la ley 'una vuelta de tuerca hacia un Estado más centralista'. El consejero lamentó 'la extrema lentitud' y la 'actitud cicatera' del Ejecutivo. 'Hasta los que no queremos vamos a tener que convertirnos al nacionalismo', añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de abril de 2001