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Crónica:EUROLIGA | BALONCESTO

La ambición salva al Madrid

Los blancos machacan al Paf y jugarán en Bolonia el desempate

El Paf Bolonia se desintegró hundido por el desacierto y la desidia sin tan siquiera fruncir un poco el ceño, sin tratar de rebelarse ante los ridículos números que fallo a fallo iba grabando para la historia la estadística, sin pedir un tiempo muerto. Con resignación se entregó el Bolonia a un sorprendido Madrid, que tardó en comprender que los italianos le ofrendaban el partido desde el primer minuto.

Cuatro tiros de diecisiete intentos en quince minutos. Ningún triple de siete intentos. Hasta seis minutos hubo que esperar para ver a los italianos anotar tras una penetración de Myers. Unos datos que retratan la paupérrima puesta en escena boloñesa. De Fucka, que machacó con 34 puntos a los blancos en el primer partido de la eliminatoria, no hubo noticias en el Pabellón. Meneghin se expulsó del partido a sí mismo y sólo aportó mal genio - se marchó del parqué dando patadas al aire-. Bowie, Myers, Basile, nada de nada.

REAL MADRID 88|PAF BOLONIA 57

Real Madrid: Djorjevic, Herreros, Zidek, Milic y Struelens -cinco inicial-, Núñez, L. Angulo, Iturbe y Meek. Bolonia: Basile, Myers, bowie, Fucka y Galanda -cinco inicial- Autry, Pilutti, Ruggeri, De Pol, Vrankovic y Meneghin. Unos 5.500 espectadores en el Pabellón raimundo saporta de Madrid, casi registró un lleno. El jugador yugoslavo Vrankovic pudo jugar el encuentro a pesar del recurso que interpuso el Real madrid pidiendo que no pudiera jugar por el cabezazo que propinó a Lucio angulo en el primer partido de la eliminatoria. Se jugará un tercer partido en Italia el 8 de marzo.

En el Madrid costó calentar motores, pero una vez en la tarea se vio un equipo ambicioso, tenso y con carácter. Buenas virtudes a falta de otras más exquisitas.

Esas las pondría Djorjevic, el mejor Djorjevic en bastante tiempo. Mandó, anotó y aprovechó mejor que nadie en su equipo la apatía de los italianos. El yugoslavo sostuvo la escalada progresiva del madrid hasta convertirla en ventaja de escándalo al final del tercer periodo, casi 30 puntos de ventaja.

Entonces se vio a un Madrid entusiasta que mostraba variedad de repertorio y acierto. Contraataques de Lucio Angulo, triples de Herreros y Djorjevic, mates espectaculares de Milic, ganchos de Struelens. La victoria estaba asegurada y ya el propósito era disfrutar de bailar al equipo con la mejor plantilla del continente.

Lo difícil será que el baile continue el jueves próximo en Bolonia cuando se juegue el partido decisivo. Si los italianos aún no han despertado del sueño profundo con el que pasaron por Madrid, la hazaña de entrar en semifinales es posible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2001