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Roberto Carlos: "Hay que vivir de los goles, no de los palos"

Del Bosque elogia al rival por su juego y, sobre todo, por el gran esfuerzo que desarrolló para igualar el marcador

Vicente del Bosque no escatimó elogios al final del partido hacia el juego desarrollado por el Deportivo. Sobre todo, por el gran esfuerzo que desplegaron los jugadores de Javier Irureta para igualar la temprana ventaja del Real Madrid debido al infortunio de Helder, cuyo cabezazo defensivo se tornó un obús para su compañero Songo'o. Su conclusión general del choque tuvo un acento patriótico: "Se ha demostrado el momento brillante que vive el fútbol español".

Por lo demás, Del Bosque -"yo sufro por dentro aunque no se me note", confesó en un momento dado- evitó cualquier clase de triunfalismo pese al buen resultado de su equipo, que aventaja en cuatro puntos al Deportivo, pero que, en realidad, son cinco por aquello de los resultados particulares -el Madrid venció al cuadro gallego en el partido de la primera vuelta por 3-0-, decisivos en caso de empate final. "La Liga la ganará el que no falle a partir de ahora", se limitó a comentar.

Sus jugadores o, al menos, algunos de ellos fueron mucho más expresivos. Pitó el final el árbitro y, por ejemplo, Roberto Carlos levantó el balón como si fuera el trofeo de la Copa del Mundo, elevándolo hacia el cielo y besándolo.

"Hemos ganado un punto de oro", celebró el defensa brasileño, que dijo que no había podido hacer otra cosa que defender a lo largo del encuentro, tal había sido el empuje ofensivo del Deportivo.

Un equipo que también convenció al secretario técnico del Madrid, Jorge Valdano: "Es muy sólido, con tres corazones que tapan el centro del campo y un Djalminha con un nivel creativo muy alto, que siempre pide la pelota por todo el rectángulo, algo que determina a los que son grandes jugadores".

A pedirle la camiseta a Djalminha corrió precisamente Solari, en cuanto acabó el encuentro. El argentino saltó del banquillo y trotó hasta el centro del campo para cambiarle la elástica al jugador del que alguna vez dijo que es "el futbolista más técnico de la Liga española".

"Para disfrutarlo desde fuera"

Había sido un partido agotador para los jugadores de ambos bandos, pero sobre todo para los del Madrid. "Fue para disfrutar, pero... para que disfrutaran los que lo veían desde fuera. Porque yo ahí dentro, en el segundo tiempo, no lo he pasado bien", ponderó Figo.

El vestuario del Madrid recibió el empate como un alivio. "Ha sido el partido en el que el rival nos exigió más durante los 90 minutos", siguió comentando Valdano; "marcaron un ritmo muy alto y fueron más contundentes que nosotros en las áreas. Quizá nos ha pesado una semana muy cargada, con dos partidos tremendamente exigentes sin solución de continuidad: contra el Lazio y contra el Deportivo".

"¿Suerte porque ellos tiraron cuatro balones a los palos y no nos marcaron ningún gol?", se preguntó sonriente Roberto Carlos. "No", se apresuró a responderse a sí mismo; "hay que vivir de los goles, no de los palos. Los palos no significan nada. La posesión del balón no significa nada ni la táctica tampoco. Lo importante es que el balón toque la red y nosotros, en la jugada de Raúl en los últimos minutos, podríamos haber ganado el partido".

El lateral zurdo madridista hizo finalmente un análisis del resultado: "Es muy bueno. El punto es de oro porque hay que pensar que la situación del Barcelona es muy complicada, que somos los líderes y que el Deportivo es un gran equipo y no nos ha podido ganar. Yo me he pasado todo el partido defendiendo. No he podido irme para arriba y ha sido muy complicado, porque he tenido que andar con mucho cuidado para que no me sacaran una tarjeta amarilla más. Si me hubieran amonestado me habría perdido el partido contra los azulgrana del próximo sábado, en el estadio Bernabéu".

Otra cita crucial. Al menos, para el conjunto catalán, que si gana mañana se colocará a nueve puntos del Madrid, y al que una derrota en Chamartín terminaría por echar de manera definitiva, si es que ya no lo está, a la cuneta de la Liga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de febrero de 2001