Los asesinos del ciudadano georgiano le remataron de un disparo en la cabeza

El georgiano asesinado el martes en la entrada de un restaurante chino del paseo de Santa María de la Cabeza, Nuesar Jordania, de 36 años, fue rematado a sangre fría. Uno de sus dos asesinos le descerrajó un tiro en la cabeza cuando estaba herido en el suelo. Los pistoleros tienen entre 25 y 30 años y parecen originarios de países del Este, según explicó un testigo. El móvil del crimen es un ajuste de cuentas, según la policía.

Un testigo explicó ayer que Nuesar corría por el paseo de Santa María de la Cabeza hacia la plaza del Emperador Carlos V perseguido por tres hombres armados. Trató de darles esquinazo escondiéndose en el restaurante chino El Buen Gusto. No lo consiguió. Los pistoleros le dispararon a quemarropa. Una bala perdida destrozó un cristal del local y, de rebote, hirió en la cara a una cliente.

Otra bala alcanzó de lleno en el pecho a Nuesar, que quedó tendido en el suelo. Un pistolero se acercó hasta él, se agachó y le descerrajó un tiro en la cabeza. 'Sólo escuché dos disparos, pero el muerto tenía siete balazos en el tórax y uno en la cabeza. Y, en el restaurante, la policía encontró cuatro casquillos', explicó un cliente. Nuesar tenía su domicilio en la calle de Orense y se había comprado un coche de lujo apenas unas horas antes de morir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 31 de enero de 2001.

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