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FÚTBOL Primera División

El Rayo vapulea al Villarreal

El conjunto de Juande Ramos se encarama al liderato tras un gran partido en el Madrigal

Al Rayo le van lo inicios de campeonato. Se estrenó a lo grande goleando en campo ajeno y con el liderato en el bolsillo. Los madrileños no quieren sorpresas y, para no pasar apuros de última hora lo mejor es sumar puntos desde el primer partido. Y si es un rival de su misma condición, es decir, de los que en teoría estarán en la pomada de la pelea por no descender, pues mucho mejor. En el Madrigal pasó por encima de un Villarreal al que ayer le dieron una buena lección. Con todas las expectativas creadas, su andadura en su retorno a la máxima categoría del fútbol español no será un camino de rosas.El Villarreal evidenció los síntomas transmitidos en la pretemporada, es decir, los peores síntomas. Un equipo con vocación ofensiva, buena llegada, y un centro del campo hacia arriba con jugadores de contrastada valía y calidad. Huelga a estas alturas de carrera dar a conocer las virtudes del menudo y pícaro ex jugador del Valladolid Víctor. La consistencia, templanza, empaque y equilibrio del Villarreal, es cuestión de Amor y Cagna. Dos jugadores con oficio que no necesitan tampoco presentación.

VILLARREAL 1RAYO VALLECANO 5

Villarreal: López Vallejo; Galván, Quique Álvarez (Moisés, m. 73), Berruet, Arruabarrena; Jorge López (Escoda, m.73), Amor, Cagna, Calleja (Gaitán, m.62); Víctor y Marioni.Rayo: Lopetegui; Alcázar, Ballesteros, De Quintana, Mingo; Poschi, Helder, Quevedo, Míchel (Pablo Sanz, m.62), Cembranos (Mauro, m.57); Bolo (Bartelt, m.80). Goles: 0-1. M. 23. Cembranos marca tras regatear a un defensa local. 0-2. M. 28. Quevedo, de cabeza a la salida de una falta. 0-3. M. 45. Bolo, de penalti. 1-3. M. 48. Víctor, de disparo raso. 1-4. M. 55. Cembranos se planta solo ante López Vallejo y lo bate. 1-5. M. 87. Helder. Árbitro: Pérez Borrull. Amonestó a Quique Álvarez, Marioni, Ballesteros, Quevedo, Poschi y De Quintana. 16.000 espectadores en el Madrigal.

Pero los defectos superaron a los virtudes. Al Villarreal le crean peligro con facilidad, producto de la defensa en línea con la que gusta jugar Víctor Muñoz. Un pase en profundidad, un pelotazo desde la defensa rival o una falta cercana al área, es suficiente para poner el vello de punta a López Vallejo. El Rayo sacó a relucir el punto oscuro del Villarreal y, en los primeros 45 minutos, los vallecanos ya disponían de un colchón de tres goles, cada uno de ellos diferentes y que pusieron de manifiesto la endeblez defensiva y la falta de concentración de los jugadores del Villarreal. El Rayo le ganó la partida por una mejor disposición táctica y por mayor actitud y entrega. Todos los balones divididos, todas las disputas, fueron para los madrileños. El Rayo se presentó en el Madrigal con una defensa renovada y con Lopetegui en la portería debido a la lesión del norteameriano Keller. Para contrarrestar la fluidez del Villarreal el preparador de los vallecanos, Juande Ramos, superpobló de efectivos la parcela ancha. La pareja formada por Poschi y Quevedo para deshacer el juego de los castellonenses. Y los tres medias puntas, con Luis Cembranos a la cabeza del trío, para elaborar e intentar sorprender al contraataque a los amarillos. Y sin renunciar con ello a llevar la iniciativa, cosa que intentó con éxito en muchas fases del encuentro, sobre todo, en los primeros 45 minutos. Sin el control del juego por parte de nadie, en los instantes iniciales las áreas resultaron frecuentadas con asiduidad, con más acierto por parte del Rayo, que supo aprovechar cinco minutos tontos del Villarreal, los transcurridos desde el 23 al 28, momentos en los cuales el Rayo se adelantó por partida doble. El primer gol tras una genialidad de Cembranos, y el segundo de Quevedo al adelantarse a la defensa amarilla tras el saque de una falta lateral. Con los dos equipos pensando en el descanso llegó el tercero para los madrileños por mediación de Bolo, que no desaprovechó un penalti que cometió Quique Álvarez sobre Míchel. La segunda parte no cambió nada el panorama. El Rayo contrarrestó el gol de Víctor para el Villarreal y abortó la esperanza de realizar una remontada heroica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2000