'Al filo de lo imposible' narra su aventura por videoconferencia
Juan Oiarzábal y Sebastián Álvaro, los jefes de la expedición al Everest del espacio documental de TVE Al filo de lo imposible, aparecían a las once de la mañana de ayer, en imagen digitalizada, sentados en una tienda de campaña improvisada, zarandeada por el viento. Una videoconferencia, posible a través de la señal de Retevisión, sirvió para que contaran, impresionados pero prudentes, a quienes les veían en Madrid su aventura de recrear la expedición que en 1924 emprendieron los británicos Irving y Mallory: la ascensión sin oxígeno a la cumbre más alta del mundo. "Una cumbre como el Everest nunca está asegurada", dijo Álvaro, aunque el equipo del programa ha rodado desde el pasado 26 de marzo 7.100 metros de película. Ahora están esperando a que llegue la primavera a la cara norte del Tíbet, en mayo, para rodar la ascensión definitiva.


























































