El acuerdo entre Renfe y los maquinistas pone fin a la huelga que afectó a un millón de usuarios

Los representantes del Sindicato Español de Maquinistas y Auxiliares Ferroviarios (SEMAF) y de la dirección de Renfe alcanzaron pasadas las tres de la madrugada de ayer un acuerdo para poner fin a los paros que han colapsado el tráfico ferroviario desde el pasado viernes 23 y han afectado a más de un millón de usuarios. Estaba previsto que los servicios de cercanías comenzaran a funcionar con normalidad a partir de las 5.30 de hoy, aunque se mantiene el despliegue de seguridad previsto y los transportes alternativos organizados para el supuesto de que no se personen los maquinistas.

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Tras 15 horas de negociación los sindicatos aceptaron la vuelta al trabajo. Asimismo, los representantes de los maquinistas aceptaron que los acuerdos alcanzados ayer se incorporen al convenio, la llamada figura del maquinista unico y que se depuren las responsabilidades de carácter laboral sobre los inductores de los paros. Para ello, se va a crear una comisión en la que estarán representantes de Renfe y de los sindicatos.A cambio, la compañía ferroviaria se compromete a mejorar el confort de los dormitorios de los maquinistas y a dar una prima por productividad a los conductores que ya iban solos en los recorridos de cercanías y en los trenes regionales.

La reunión había comenzado a las 10 en el centro de formación de Renfe, junto a la estación madrileña de Príncipe Pío. Durante tres horas se discutió el calendario de la negociación y, tras un receso para almorzar, el encuentro se reinició por la tarde. Alrededor de las 19 horas ambas partes anunciaron que se había alcanzado un principio de acuerdo. Sin embargo, una hora más tarde, los representantes sindicales se desdijeron y amenazaron con mantener el paro indefinido -ilegal desde la medianoche del viernes-, en caso de que no se cerraran flecos que seguían separando a las dos delegaciones. En cualquier caso, ni unos ni otros querían levantarse de la mesa sin agotar todas las posibilidades para que hoy, dia laborable, no se repitiera el caos que el pasado viernes afectó a 600.000 usuarios.

Uno de los principales escollos fue la figura del llamado agente único, finalmente aceptado por los sindicatos. La empresa pretendía que cada tren sólo fuera conducido por un maquinista, sin la presencia de un auxiliar. Esta fórmula, que ya se ha implantado en países como Francia, Alemania o Suecia, supondría el ascenso de 1.700 auxiliares a la categoría de maquinista, con un aumento anual de 800.000 pesetas en su retribución. El SEMAF se queja de que los conductores se verán privados del apoyo de los auxiliares, en perjuicio incluso de la seguridad de los viajeros.

Otra de las diferencias de la negociación estribaba en la regulación de un estatuto propio para los maquinistas. Renfe lo considera "innegociable", porque piensa que no sólo pretende regular el ascenso y promoción de los conductores de trenes, sino también su contratación, lo que supondría, en su opinión, ceder una importante potestad de la empresa.

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El acuerdo deberá ser ratificado en el comité de empresa, donde están representados todos los sindicatos: CCOO, con cinco miembros; UGT, con cuatro; CGT y SEMAF, con dos cada uno.

La huelga ya desconvocada había tensado al máximo las relaciones laborales en Renfe. El director de Recursos Humanos de Renfe, Juan Fernández, anunció el sábado pasado que la compañía despediría a la cúpula del sindicato SEMAF, en caso de que continuaran los paros, por haber amenazado a otros trabajadores para que no acudieran a sus puestos. También adelantó que expedientaría a los maquinistas que alegaron baja por enfermedad para no incorporarse al trabajo si se demostraba que había sido un pretexto. La firma del principio de acuerdo suspende los expedientes de despido, según fuentes de la compañía. Dichas fuentes señalaron que el sindicato había desconvocado los piquetes y, por tanto, la compañía había decidido reducir la seguridad en los puntos más conflictivos, en especial las principales estaciones de Madrid.

Desde primera hora de la mañana, los representantes del SEMAF, que agrupa al 50% de los 5.800 maquinistas de Renfe, mostraron una actitud conciliadora y se declararon "con ganas de llegar a un acuerdo". "Queremos que las reivindicaciones del convenio colectivo de conducción queden terminadas antes de que concluya el día [en referencia a ayer]", agregó García.

799 maquinistas no se presentan en sus puestos el segundo día de paro indefinido

El segundo día del paro indefinido del Sindicato Español de Maquinistas y Auxiliares Ferroviarios (SEMAF) se saldó ayer con 280.800 viajeros afectados, según datos de Renfe. No se presentaron a sus puestos de trabajo 799 maquinistas. La mayor incidencia se dio en los largos recorridos, donde 385 empleados no condujeron sus trenes. En total, sólo circularon 547 trenes de los 1.893 previstos, un 28,9%.Sólo circularon con normalidad el AVE, los trenes Euromed, que unen Valencia y Barcelona, tres trenes Alaris (Madrid-Valencia) y algún Arco (Alicante-Barcelona). El resto de los trayectos se realizaron en los 244 autobuses contratados por la compañía. En Barcelona, Renfe se quedó sin autocares disponibles. Los Talgo 200 a Málaga y Algeciras desde Madrid cumplieron sus horarios con normalidad. Los que iban a Cádiz y Huelva circularon sólo hasta Sevilla y el resto del trayecto se tuvo completó en autobús.

El servicio de cercanías se suprimió en Madrid, Asturias, Comunidad Valenciana, Murcia, Albacete y Cuenca. Según Renfe se prestó con retrasos en Sevilla, Barcelona, Irún y Bilbao. Sólo salieron cuatro de los 19 ferrocarriles de mercancías programados.

Los regionales sólo circularon en Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña y Galicia, aunque con retraso.

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