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Entrevista:JOSÉ MARÍA GONZÁLEZ, HIJODOMADOR

"Un circo estable crearía afición en Madrid"

Poco antes de iniciar un viaje a Montecarlo, en el que tiene puestas buena parte de sus esperanzas profesionales, José María González (apodado Júnior para distinguirse de su padre, otro hombre de circo y responsable del Circo Mundial) se mostraba entusiasmado por representar a España en el Festival Internacional de Circo de Montecarlo, que este año llega a su 25ª edición. Los mismos años que en breve cumplirá este jovencísimo artista, que creció entre acróbatas, equilibristas y malabaristas, aprendiendo un poco de cada uno, probando todas las artes hasta que descubrió, aún en plena infancia, que quería dedicarse a realizar y diseñar sus propios números con animales.Pregunta. Siempre se ha dicho que, en España, los artistas de circo nacen en los circos. ¿No hay otra forma de aprender que la tradición familiar?

Respuesta. Apenas. La única manera, si no eres de familia circense, es presentarte en un circo y decir que quieres aprender. No existen escuelas cualificadas para enseñar ningún tipo de arte circense. En otros países, cualquier persona dispone de escuelas para formarse. Creo que si en España hubiera escuela de circo, aunque en un principio fuera algo chiquitito, crecería en cuestión de muy poco tiempo.

P. Las escuelas están ligadas a la existencia de circos estables. En Madrid no acaba de cuajar el proyecto...

R. Es algo fundamental; sería muy importante no sólo para Madrid, sino para toda España. Casi todos los países de Europa tienen en sus principales ciudades un circo estable, y si hablamos de los países del Este, con la enorme tradición que poseen... En Rusia, por ejemplo, hay ciudades pequeñas que tienen uno, incluso con escuela.

P. ¿Hay en Madrid suficiente afición?

R. Creo que en Madrid hay un público muy aficionado. La gente acude al circo año tras año; algunos te cuentan que empezaron a ir cuando llevaban al niño en el carrito y luego siguen yendo. Eso es importante, porque quiere decir que hay tradición; ahora, la presencia de un circo estable ayudaría a crear afición.

P. ¿Quién cree que debería dirigirlo?

R. Tiene que ser una persona de circo. Si se pone en manos de alguien que no conozca ese mundo puede ser una catástrofe.

P. ¿Qué va a mostrar en el festival de Montecarlo?

R. Un número con seis caballos y seis jinetes, de alta escuela española, con coreografía mía y una selección musical muy cuidada con temas conocidos, como alguno de Paco de Lucía. Dura unos ocho minutos, y aunque llevamos cuatro años haciéndolo en el circo (no de forma idéntica), es impresionante actuar en una carpa ante cinco mil personas y un jurado internacional que preside el propio príncipe Raniero.

P. ¿Qué supone su selección para Montecarlo?

R. Un sueño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2000