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Woods, triste en su torneo

El Tigre no logra bajar el par y se queda a dos golpes de Lehman en Arizona

El torneo que Tiger Woods organiza en el desierto de Arizona completó ayer su segunda ronda con nuevo líder, el estadoundense Tom Lehman, y detuvo su marcha durante 24 horas. Los últimos 36 hoyos se jugarán mañana y el domingo: antes, los 11 jugadores -entre ellos Sergio García- que ha elegido el Tigre para jugar su campeonato, celebrarán la llegada del próximo año (Woods no hace disquisiciones técnicas, y asegura que su festejo será el del nuevo milenio) en el mismo campo del Grayhawk Golf Club, en Scottsdale.Para hoy está prevista una de esas jornadas a la que son tan aficionados los estadounidenses, un Pro-Am con ricos y famosos recorriendo los 18 hoyos junto a las grandes estrellas del circuito y para beneplácito de la televisión. Dadas las fechas, no ha sido tan fácil convocar a Hollywood para que se acerque al desierto, pero ya algunos han confirmado su presencia, entre ellos el base de los Phoenix Suns de la NBA, Jason Kidd. El Tigre seduce a sus invitados con una buena causa: los fondos obtenidos por el torneo (que reparte en premios más de 500 millones de pesetas) serán donados a la Fundación Tiger Woods, que ayuda a niños con problemas escolares.

Woods, que ayer mismo cumplió 24 años, ha declarado que quiere ser "el primer campeón del milenio", pero de momento el que parece estar más cerca es Tom Lehman, que sorprendió en la segunda vuelta a propios y extraños con una gran tarjeta de 65 golpes (cinco bajo el par), que lo coloca primero en la clasificación. El Tigre ha jugado una vuelta que cualquier profesional consideraría normal, pero que el mejor jugador del mundo y ganador de 11 torneos en 1999 ha tomado con un pequeño enfado: hizo 70 golpes, el par del campo, y se queda a dos de Lehman y a uno de la última joven promesa (ya realidad) del golf de EE UU, David Duval, que ayer presentó una tarjeta de 69 golpes.

Sergio García volvió a jugar más o menos bien pero no lo suficiente como para asustar el trío de cabeza. Su tarjeta fue de 69 golpes y, tras los 71 del primer día, suma 140, el par del campo. Lehman marcha siete golpes por delante de él.

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