Un taxista drogadicto huye tras arrollar y causar la muerte a un peatón

El cadáver de un ingeniero, Crisógono C. T., de 30 años, fue encontrado ayer en el distrito de Ciudad Lineal en el asiento trasero de un taxi que acababa de chocar contra un árbol. La víctima estaba con la cabeza boca abajo y tenía las rodillas encima de la bandeja posterior. La policía busca al conductor del vehículo, un toxicómano con antecedentes delictivos, y a una mujer que le acompañaba. El accidente ocurrió a las cinco y media de la madrugada en la confluencia de las calles de Marqués de Corbera y del Alcalde Sainz de Baranda. Según la reconstrucción policial, la víctima fue atropellada y chocó contra el parabrisas del vehículo. Lo rompió en el acto. La fuerza del impacto hizo que subiera por encima del capó del automóvil y rompiera la luneta trasera. La víctima se quedó enganchada en el limpiaparabrisas posterior. En el parachoques delantero había restos de sangre.

El choque posterior del automóvil contra el árbol, tras un derrape, motivó que la víctima se encontrara boca abajo, con la espalda pegada al asiento trasero y la cabeza situada en el suelo del vehículo, según la Policía Municipal. Ayer se desconocía el punto exacto en el que se produjo el atropello. La densa niebla que cubría toda la capital pudo facilitar el choque. El vehículo quedó destrozado.

El conductor del vehículo, Juan Carlos R. V., no había sido localizado anoche. Era un asalariado del taxi que tenía antecedentes y es un consumidor habitual de estupefacientes, según la Jefatura Superior de Policía de Madrid. El dueño del taxi fue el que facilitó su identidad a la policía. La Brigada de Policía Judicial se ha hecho cargo de las investigaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de diciembre de 1999.

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