Guillem Vidal pide más datos sobre el juicio suspendido al faltar jueces

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Guillem Vidal, solicitó ayer del presidente de la Audiencia de Barcelona, Francisco Javier Béjar, que le detalle la actividad que desarrolló cada sección penal el pasado día 5, cuando se suspendió un juicio por falta de jueces contra un acusado de ocho delitos sexuales. Varias fuentes judiciales coinciden en que ese día fue posible formar el tribunal, puesto que había magistrados que no celebraron vistas, y que Béjar no se dirigió a ellos. En un oficio del 25 de junio remitido a los presidentes de salas, Béjar advertía de que "en ningún caso" designaría a un magistrado de una sección para completar otra en casos de permisos por asuntos propios. El día de la suspensión el presidente de la sección séptima estaba de permiso, lo que había comunicado a Béjar cuatro días antes. Por otra parte, Margarita Robles, ex presidenta de la Audiencia de Barcelona, aseguró ayer a EL PAÍS que la suspensión le parece "un escándalo" y que le resulta incomprensible "la falta de profesionalidad" con la que actuaron sus compañeros. En su opinión, la conducta más grave es la de Daniel de Alfonso, ponente del caso, "que prefirió ir a una reunión de la sala de gobierno del TSJC antes que a un juicio de una sentencia suya". La ex presidenta de la Audiencia cree que Béjar también demostró una "gran falta de sensibilidad" hacia las víctimas y de organización al no encontrar jueces. "Ese juicio jamás debió suspenderse", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de julio de 1999.