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BALONCESTO - CAMPEONATO DE EUROPA

Rusia encuentra la horma española

El equipo español cuajó una completísima actuación y logró un triunfo reparador ante los rusos

, La selección española se reencontró con lo mejor de sí misma en un partido ante Rusia que manejó de principio a fin, que ganó con un estilo compacto del que participaron sus doce jugadores y en el que realizó un despliegue de recursos excepcional. Una victoria, que además de completar una jornada que amaneció con la amenaza de quedar eliminada, sirve para redescubrir el tesoro perdido: los resortes de su mejor juego y su capacidad para sacar lo mejor de sí mismo, tomar ascendencia sobre un rival y superar uno por uno todos los obstáculos que se le ponen por delante. España, desde ayer, mira el campeonato con otros ojos. Esta vez no sólo funcionó Herreros, Nacho Rodríguez justificó la razón por la que sigue siendo el base titular, Corrales le dio una vuelta de tuerca más al partido cuando las cosas se torcieron y Rodilla, que debutó al final, se mostró inconmensurable en ese papel que tan bien desempeña, cuando se trata de administrar una ventaja en los minutos finales. No hubo jugador ayer que no aportara sus granos de arena para el buen funcionamiento de un esquema que por fin contempló algo más que el correr, correr y correr y contraatacar y poner garra, por más importante que ello sea en ocasiones.

ESPAÑA 72

RUSIA 69España: Nacho Rodríguez (3), Jiménez (5), Herreros (20), De Miguel (7), Dueñas (5); Corrales (5), Reyes (6), Romero (4), De la Fuente (7), Angulo (0), Rodilla (7) y Esteller (3). Rusia: Karasev (13), Kudelin (11), Avleev (2), Kidurin (2), Nosov (7); Panov (10), Petrenko (19), Babkov (5) y Tijonenko (0). Árbitros: Cazzaro (Italia) y Gasperin (Francia). Pabellón de Deportes de Clermont Ferrand. Unos 4.500 espectadores. Partido de la tercera jornada del Eurobasket"99. España concluye segunda la primera fase de la competición. Comenzará la segunda fase elsábado, en Pau, ante la selección anfitriona del torneo, Francia.

Aparecer Rusia y desvanecerse las dudas y los inexplicables complejos que lastraron al equipo español fue todo una. Tan simple como si el telón se hubiera descorrido ayer y no el pasado lunes. España siempre juega mejor contra rivales con pedigrí. A todas estas, Lolo Sainz introdujo un cambio en el cinco inicial en el que hizo debutar a Carlos Jiménez con la misión de marcar al musculoso alero Avleev. Nacho Rodríguez jugó por fin unos primeros minutos como no lo había hecho hasta ahora. El equipo se sintió a gusto por vez primera. La circulación de balón era rápida, robó varios balones en defensa y el premio fueron tres triples y cinco canastas con tiro adicional convertido. El equipo español tiró del hilo hasta abrir una brecha de once puntos (22-11). Era previsible que Rusia contestara. Lo hizo gracias en parte a la dificultad de los españoles para cerrar su rebote defensivo. España logró tal grado de buen funcionamiento que hasta pudo prescindir por momentos de Herreros y, !noticia!, no lo notó apenas y llegó al descanso con nueve tantos de ventaja: 39-30.

De nuevo sin Herreros en la segunda parte, la situación empezó a ponerse fea porque un pívot semidesconocido, Petrenko, empezó a anotar desde lejos -tres triples- y Kudelín, visto que ayer le fallaba la puntería desistió y optó, con éxito, por penetrar hasta el aro. Para colmo, después de que Corrales se lesionara, Nacho Rodríguez sumó la cuarta falta. España perdía por 50-54. Fue el momento más delicado. Pero en ese momento apareció Rodilla que gestionó el final de partido con una maestría extraordinaria. No fue el único.

Los pívots españoles, entre los que Romero se sitúa ya a una altura similar al trío formado por Dueñas, De Miguel y Reyes, aprovecharon el talón de Aquiles del equipo ruso. No es otro que Nosov, su único pívot alto con garantías, efectúa un extraordinario trabajo en defensa y rebote pero no tiene buena mano y ayer tuvo que soportar el escarnio de fallar nueve tiros libres hasta poder levantar los brazos, como si de un gol se tratara, cuando convirtió el último. Era ya en el tramo final del partido y Rodilla, en la canasta contraria, era el reverso de la moneda. Las faltas continuas a las que recurrían los rusos las convertía en puntos a base de tiros libres. Y cuando hubo que mantener el balón hasta casi agotar el tiempo de posesión antes de anotar, también lo hizo. Fue así como España logró su segundo triunfo, el segundo puesto de su grupo y, por encima de todo ello, un acto de confirmación de lo mucho que,de jugar como ayer, todavía tiene que decir en este Eurobasket.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 1999