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FÚTBOL 35ª jornada de Liga

Hadji da un respiro al Deportivo

Los gallegos ratifican ante el Zaragoza sus opciones europeas

En su estilo, desprovisto de brillantez y siempre deslizándose por el filo, el Deportivo solventó la visita del Zaragoza y encara la recta final del campeonato dispuesto a colocarse entre los que disputarán la próxima Liga de Campeones. Los coruñeses estuvieron a punto de pagar muy cara su funesta manía de tumbarse a la bartola cada vez que logran una ventaja en el marcador. El Zaragoza se puso las pilas en la segunda parte, acorraló al Deportivo e hizo temer seriamente por el resultado. Hasta que a última hora apareció Hadji y dio un respiro a la afición.Si algo no le falla al Deportivo últimamente es la eficacia para el gol. Ayer lo alcanzó en su primer tiro a puerta. Era el minuto 19 y hasta entonces los de Irureta no habían rematado una sola vez.

DEPORTIVO 2

ZARAGOZA 1Deportivo: Songo"o; Manuel Pablo, Naybet, Schurrer, Romero; Ziani (Turu Flores m. 73), Flavio, Mauro Silva, Fran (Hadji m. 67); Djalminha (Donato m. 85) y Pauleta. Zaragoza: Juanmi; Pablo, Aguado, Paco, Sundgren; Acuña, José Ignacio, Garitano (Yordi m. 88), Kily González; Gustavo López y Milosevic. Goles: 1-0. M. 19. Centro desde la derecha de Manuel Pablo que se va a la esquina contraria del área, Fran toca de cabeza y Djalminha empalma una gran volea a media altura. 1-1. M. 65. Tras un córner del Zaragoza, Acuña recoge un rebote al borde del área y conecta un espléndido trallazo que entra pegado al poste izquierdo. 2-1. M. 81. Centro de Flavio desde la derecha, Pauleta toca en el centro del área y la deja para Hadji, que remata sin oposición. Arbitro: Ansuategui. Expulsó a Pablo por doble amonestación (m. 83) y mostró tarjetas a Romero, Acuña, Garitano y Txetxu Rojo. Unos 20.000 espectadores en Riazor.

El Zaragoza perdió fuerza tras el gol local y el asunto anduvo mucho más equilibrado hasta el inicio de la segunda parte. El Deportivo debió de relajarse a gusto en la caseta y decidió echarse un sueñecito. Vista la actitud del rival, el equipo de Rojo se lanzó de nuevo hacia arriba y aunque siguió falto de contundencia el empate empezó a anunciarse con estruendo. Lo inevitable sobrevino en un potente remate de Acuña a la salida de un córner. El aldabonazo desperezó al Deportivo, que de nuevo no necesitó gran cosa para tumbar al adversario: un buen centro de Flavio, un toque de Pauleta, el oportunismo de Hadji y la Liga de Campeones que está más cerca de A Coruña. Lo de jugar bien queda para mejor ocasión.

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