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TENIS: AUSTRALIA

Mauresmo elimina a Davenport y jugará la final

La francesa Amelie Mauresmo dio ayer la gran sorpresa en las semifinales del Open de Australia, al derrotar a la número 1 del mundo, la estadounidense Lindsay Davenport, por 4-6, 7-5 y 7-5. Mauresmo, de 19 años, imponente físico que transmite fortaleza y número 29 de la WTA, se enfrentará mañana en la final -la primera que juega en un Grand Slam- a la actual campeona, Martina Hingins, cabeza de serie número 2, que ganó en la otra semifinal a la estadounidense Monica Seles por 6-2 y 6-4.En la primera semifinal del cuadro masculino, el sueco Thomas Enqvist, por su parte, ganó al ecuatoriano Nicolas Lapentti por 6-3, 7-5 y 6-1, en sólo 1 hora y 42 minutos. El sueco demostró mayor experiencia que su rival, sobre todo con su saque (Lapentti sólo pudo rompérselo en una ocasión). Además, el ecuatoriano falló mucho con su segundo servicio, y perdió todas sus esperanzas de llegar a la final. Ahora, Enqvist, número 22 en el ranking de la ATP, debe esperar para conocer su rival en la final, que saldrá del partido que enfrentará en la pista central del Melbourne Park al ruso Yevgueni Kafelnikov, cabeza de serie número 10, y el alemán Tommy Haas, número 34 de la ATP.

Jugar contra un "chico"

El partido entre Mauresmo y Davenport, que duró 1 hora y 56 minutos, resultó muy igualado y emocionante. La joven tenista gala, que en su partido de primera ronda ante la estadounidense Corina Morariu salvó dos puntos de partido, ha ganado con Davenport a tres favoritas, ya que anteriormente se deshizo de Patty Schnyder y de Dominique Van Roost, cabezas de serie números 8 y 11. Mauresmo se convierte en la primera jugadora que se mete en una final de un torneo del Grand Slam sin haber partido como cabeza de serie desde 1997, año en que hizo lo mismo Venus Williams en el Open de Estados Unidos.Con esta derrota, Davenport rompe una racha de 12 partidos consecutivos de Grand Slam ganados. Tras el partido, la número 1 del mundo indicó que no le sorprendió la calidad del juego de la francesa, "pero sí la manera de servir al final del partido". "En algunos momentos, yo tenía la impresión de jugar contra un chico por lo fuerte que pegaba a la pelota. Ninguna otra chica golpea la pelota como ella. Y con su revés a una mano, varía muy bien sus efectos. Lo hace todo muy bien".

En la otra semifinal, la suiza Martina Hingins se mostró imbatible y rompió la buena racha que llevaba hasta ahora Monica Seles, ganándola en sólo 59 minutos. Seles fue desesperándose poco a poco por la fortaleza de la suiza, y llegó a cometer hasta 27 errores no forzados, frente a 11 de Hingins. "breaks", por cinco de su rival. Con esta victoria, Hingins, actual campeona, lleva ganados 20 partidos consecutivos en el Open de Australia, y rompe la racha de 34 encuentros que llevaba Seles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de enero de 1999