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El PP da por seguro que Piqué encabezará su candidatura en las próximas legislativas

La dirección del Partido Popular en Cataluña asume que el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, será su próximo cabeza de lista en las elecciones legislativas. El que durante muchos años ha sido el verdadero hombre fuerte del PP catalán, Jorge Fernández Díaz, ha aceptado con naturalidad que una personalidad tan brillante como Piqué ocupe esa plaza, aunque actualmente mantenga su condición de no afiliado y aún no haya dado el sí definitivo. La dirección piensa en una candidatura que, además de Piqué, esté formada por el propio Jorge Fernández Díaz y por Santiago Fisas, secretario de Estado para el Deporte.

La posibilidad de que Piqué se implique progresivamente en tareas del Partido Popular -no sólo en las de Gobierno- es vista con gran preocupación en Convergència i Unió (CiU), que lleva 18 años gobernando en Cataluña y desde 1993 es la llave del Gobierno de España. El portavoz del Gobierno tiene una gran conexión con el empresariado catalán, cultivada en su paso por la Administración de Jordi Pujol cuando fue director general de Industria, entre 1986 y 1988, y como presidente del Círculo de Economía entre 1995 y 1996. El ascendiente de Piqué es visto con creciente recelo en CiU, que discutió el asunto en su último comité de enlace, conocedora de que el ministro tiene posibilidades de penetrar en su espacio electoral, que creían vedado al PP. El último almuerzo que Aznar ha realizado en Cataluña con representantes de su sociedad civil fue un ejemplo de esta tendencia: el presidente almorzó con intelectuales y empresarios vinculados al catalanismo y comprobó la satisfacción con que se recibía su gestión en Cataluña desde que Piqué ejerce de portavoz. Piqué había hecho un amago de retirarse de la política al final de la legislatura, pero tras su nombramiento como portavoz del Gobierno nadie cree verosímil esta posibilidad, ni en Barcelona ni en Madrid. Pese a que la preparación de las legislativas no parece la prioridad del PP -y menos en Cataluña, donde la dirección está entregada a las autonómicas-, el presidente del PP catalán, Alberto Fernández Díaz, ya abrió el pasado agosto las puertas de su formación a Piqué para que encabece su lista en las generales. El siguiente paso era obtener el aval de Jorge Fernández Díaz, secretario de Estado de Administraciones Territoriales, que por sus responsabilidades en Madrid y por su trayectoria en el partido debía ser el cabeza de lista natural. Jorge Fernández ya ha dado el aval y está dispuesto a ceder el protagonismo. La dirección trabaja ahora con la hipótesis de que dos secretarios de Estado -Jorge Fernández y Santiago Fisas- escuden a Piqué al frente de una candidatura que podría provocar verdaderos quebraderos de cabeza a Convergència , que piensa en su secretario general, Pere Esteve, como cabeza de cartel. La dirección catalana se ha marcado el objetivo de vencer las reticencias que este cartel podría encontrar en las bases del partido. A grandes rasgos, dos: sigue sin afiliarse al PP y su imagen continúa asociada entre los militantes al entorno nacionalista. Ambos reparos siguen frescos aún en el partido tras el fiasco que supuso en las últimas legislativas la irrupción de Josep Maria Trias de Bes, fichado exactamente para desarrollar el mismo proceso que ahora se reserva para Piqué. Trias de Bes, incorporado a bombo y platillo y presentado como heredero del líder histórico del catalanismo moderado Francesc Cambó, fue incapaz de superar los resultados que el PP catalán consiguió en 1993 y aportó los mismos diputados, ocho. Sin embargo, la dirección considera que el gancho y el prestigio de Piqué son muy superiores a los de Trias de Bes y ya ha iniciado la defensa del actual portavoz ante los militantes de base, entre los que la simple mención del portavoz del Gobierno sigue provocando acaloradas discusiones. Existe, no obstante, un punto de inflexión: la participación de Piqué en la última escuela de verano del PP catalán, en julio, que encandiló a los asistentes y convenció a los dirigentes que mostraban más recelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de noviembre de 1998

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