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El presunto asesino de comerciantes volvió al lugar del segundo crimen

La segunda jornada del juicio contra el presunto asesino de tres comerciantes y secuestrador de una menor y una mujer trajo una nueva sorpresa, aunque repetida en su naturaleza. Varios testigos aseguraron ayer que Juan Luis Roa se presentó a la mañana siguiente de uno de sus supuestos crímenes en el local comercial en el que se encontró muerto a Luis Mejía. El lunes, los testigos de la vista sobre el asesinato de Juan José Rodríguez Leyva, también aseguraron que Roa se pasó al día siguiente por el lugar del crimen. El hecho de que el domingo 12 de marzo de 1995, Roa se pasara más de tres horas con los compañeros de trabajo de la víctima de uno de los asesinatos que presuntamente cometió, no es la única similitud con los anteriores casos. Uno de los principales nexos entre los tres homicidios es la cercanía e incluso amistad de la víctima con quien presuntamente los mató. Según varios testigos, Roa coincidió con Mejía como montador de cocinas. Posteriormente, la víctima ascendió a encargado de la tienda Bricolaje-Hogar, situada en la calle Tormes. Roa utilizó la amistad para acercarse a Mejía y convertirse en un habitual en su tienda, a la que en varias ocasiones acudió cerca de la hora de cierre. El encargado se llevaba los sábados, después de cerrar, la recaudación de toda la jornada del viernes y de la mañana del sábado a casa,para llevársela a sus jefes el lunes por la mañana. Teóricamente y debido a la relación mutua, Roa debía saber esto. El sábado 11 de marzo de 1995, fue asesinado después de cerrar y Roa fue visto por algunos testigos poco antes del cierre de la tienda esperando para comprar material en la misma.

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