Una nueva bodega abre en Jerez, la primera que se inaugura en 20 años
Las bodegas Gran Mariscal, inauguradas el pasado fin de semana, han comenzado ya su andadura en el negocio vinatero de Jerez. La apertura de esta empresa supone un acontecimiento en el marco vitivinícola jerezano, donde hacía más de 20 años que no se creaba una nueva bodega. El propietario de Gran Mariscal, Antonio Mariscal Domínguez, buen conocedor de los caldos de la tierra, acumula una experiencia en el sector de 28 años y ha trabajado en bodegas que pertenecieron a Rumasa como Bertola, Díez Mérito y Bodegas Internacionales. Las instalaciones de Gran Mariscal, el único casco de bodega del que disponen de momento, se encuentran en el corazón del jerezano barrio de San Miguel, en la calle Cazón. Aunque su ámbito de acción se reduce, en un principio, al de una empresa familiar, Mariscal confía pronto en crear más puestos de trabajo y comercializar sus vinos por toda la zona. La bodega, además, no se limitará a la creación y distribución de vinos de la tierra. "Vamos a trabajar con otros productos como ginebra, ponche, whisky escocés y vinagre de Jerez", indicó el empresario. Antonio Mariscal, que reconoce lo "arriesgado" de la inversión, se encuentra en conversaciones con el Consejo Regulador del Jerez para la preinscripción de la nueva empresa. La bodega nace con un total de 670 botas y tendrá en el brandy su producto estrella


























































