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FÓRMULA 1: GRAN PREMIO DE LUXEMBURGO

Hakkinen, a un paso del título

El piloto de McLaren relegó a Schumacher al segundo puesto en otro sensacional duelo

Mika Hakkinen soplará hoy las velas del pastel de su 30º cumpleaños con un sueño cada vez más cercano a la realidad: proclamarse campeón del mundo de fórmula 1. Para ello tendrá que certificar la excelente impresión que causó ayer en el circuito de Nurburgring, donde ganó el mano a mano que mantuvo de principio a final con Michael Schumacher en una sensacional carrera. El piloto finlandés de McLaren-Mercedes resistió esta vez la presión a la que le ha sometido durante todo el campeonato y durante la prueba de ayer su gran rival de Ferrari. Gracias a ello, Hakkinen ha vuelto a abrir una brecha mínima pero vital de cuatro puntos en la clasificación general. Ello le permite afrontar la última carrera con unas perspectivas mucho más favorables que Schumacher, al que no le bastará siquiera el triunfo en Suzuka (Japón), sino que tendrá que esperar que Hakkinen no se clasifique en segunda posición. Eso, después de que Schumacher llegase a reducir a la nada la diferencia de 22 puntos que Hakkinen llegó a sacarle en la general y después de que ayer el alemán saliese desde la pole position, constituye todo un éxito y una gran ventaja para el finlandés con vistas al último acto del Mundial.Las expresiones en el podio de Nurburgring delataron el estado de ánimo de los dos pretendientes al título. Schumacher no podía ocultar su sensación de haberse quedado poco menos que con un palmo de narices. Y así lo reconoció: "No hemos sido suficientemente rápidos. Eddie [Irvine, su compañero de escudería] me ha adelantado en la salida, pero después he podido volver a ponerme por delante. Ha sido entonces cuando no he podido ir todo lo rápido que hubiera deseado ya que el equilibrio de mi coche no era bueno".

Fue entonces cuando empezó el baile de las paradas en boxes. Schumacher empleó 8,6 segundos en su primera parada y perdió la primera posición en beneficio de un Hakkinen que, después de haber empezado con un ritmo tranquilo, había superado y había hecho inútiles los esfuerzos de Irvine por hacer de tapón. Sólo cuatro vueltas después Hakkinen fue quien paró para repostar y cambiar de neumáticos. El finlandés invirtió una décima de segundo más que Schumacher y se reincorporó a la pista justamente por delante del alemán. Esa fue una de las claves de la carrera.

En la vuelta 46 se produjo el segundo episodio en boxes. Schumacher, que rodaba con una desventaja de poco más de dos segundos, volvió a detenerse. Lo hizo una vuelta antes que Hakkinen. Y se repitió la misma escena: el finlandés volvió a la pista conservando un liderato que mantuvo hasta el final. Por detrás se estableció una interesante lucha por el tercer puesto en la que se involucró por momentos el canadiense Jacques Villeneuve, aunque un fallo mecánico en su Williams acabó relegándolo al octavo puesto, mientras que Ralf Schumacher (Jordan) tuvo que retirarse en la vuelta 53ª. Al final, el escocés David Coulthard completó el éxito de McLaren y llegó en tercera posición, con 34 segundos de desventaja pero también con una cómoda renta de 24 segundos respecto a Irvine, mientras que el alemán Heinz Harald Frentzen se hizo con el quinto puesto. Ahora, todos los ojos de la fórmula 1 están puestos en el circuito de Suzuka, en el que dentro de poco más de un mes se desvelará el veredicto final.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de septiembre de 1998