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BALONMANO

Barça, de nuevo campeón

Los azulgrana consiguen su 13º título y el tercero consecutivo

Leontxo García

Si un equipo mezcla la calidad extrema con un espíritu de lucha impropio de estrellas, sus triunfos deben ser inapelables. Los espectadores pamploneses lo entendieron así ayer al recibir y despedir con una ovación de gala al Barcelona, que se proclamó campeón de la Liga Asobal tras derrotar por 3-0 en el play off al San Antonio. El tercer partido fue vibrante porque el equipo navarro luchó hasta el último minuto.Unas 8.000 personas habían solicitado entradas para estar en el Polideportivo Arrosadía, donde sólo caben 1.700. Como ocurrió en el partido que enfrentó a ambos equipos en la Liga regular, cabía la posibilidad de jugar en el pabellón del Anaitasuna, con aforo para 4.500, pero ni ambos clubes ni las autoridades locales, recibidas ayer con pitos y cánticos de protesta, lograron un acuerdo.

Uno de los muchos méritos de Valero Rivera, técnico del Barça, es el de haber convertido a un ramillete de estrellas en una brigada de currantes que nunca dan muestras de engreimiento mientras están en la pista, ni siquiera cuando ganan por mucho. Eso les permitió derrotar ayer a un rival embravecido que nunca se entregó.

Su colega y rival, Zupo Ekisoáin, hacía gestos de satisfacción nada más empezar: "Ojalá hubiérais jugado así los otros dos partidos", parecía decir a sus hombres. La verdad es que el San Antonio lo bordó durante el primer cuarto de hora: defensa granítica, coraje desmedido y ataque muy incisivo.

Además, el veterano Buligan defendía la portería como en sus mejores tiempos. Desgraciadamente para el club navarro, Masip siempre encontraba algún hueco en el granito por el que disparar su cañón, y el sueco Svensson emulaba en la portería a su colega rumano.

Si uno se guía por lo que se vió durante ese rato, puede llegar a la conclusión de que en España hay dos equipos fantásticos. Pero pronto se vió claro que ese adjetivo sólo es aplicable a uno. Rivera movió el banquillo de superlujo que distingue al mejor conjunto del mundo, y utilizó una de las múltiples combinaciones posibles: Garralda en el centro, Soler y Urdangarín en los laterales, Guijosa y Barbeito en los extremos, con O'Callahan de pivote. Y dio la vuelta al marcador.

El San Antonio no volvió a estar en la senda del triunfo a pesar de que realizó jugadas brillantes que le llevaron al 21-24 a falta de 10 minutos. Sus jugadores no pudieron mantener la concentración defensiva y el Barca ganó el título con sudor y virtuosismo, mientras el público pamplonés premiaba el coraje de su equipo al grito de "¡campeones, campeones!".

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Sobre la firma

Leontxo García
Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

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