Los 14 mandamientos
En cualquier equipo del planeta, este reglamento, por obvio, sonaría a innecesario. Pero nunca en un grupo formado por futbolistas brasileños, tan amigos de la fiesta y la indisciplina. La CBF, con la supervisión del propio Zagallo, ha impuesto un régimen de disciplina interna en la selección, compuesto de normas, que serán de obligado cumplimiento durante el Mundial y la fase de concentración previa. A saber: no usar teléfonos móviles; no hablar con directivos de otros clubes; no salir del hotel sin permiso del entrenador; no asistir a fiestas ni sambas nocturnas; respetar los horarios determinaedos para cada día; no criticar las decisiones del técnico; no hacer bromas pesadas a los compañeros; no recibir visitas de los familiares; no lucir publicidad en el uniforme; no provocar expulsiones; mostrar un trato cordial con la prensa; acostarse temprano y descansar; no escuchar música por la noche, y no protestar por las primas recibidas. Brasil es así.


























































