El Gobierno presionó a los nacionalistas para acusar al PSOE de "negligencia" fiscal
Las acusaciones de "amiguismo" y "amnistía fiscal encubierta" que el Gobierno de José María Aznar y el PP dirigieron contra el último Ejecutivo socialista se quedaron ayer definitivamente reducidas a un reproche político, el de haber desempeñado una gestión "negligente". Los populares tuvieron que emplearse a fondo para arrancar de su socio CIU el respaldo a la acusación de negligencia. En las negociaciones con los nacionalistas catalanes, que manejaban expresiones más suaves -"falta de diligencia-", no faltó, según fuentes socialistas, una reunión entre el vicepresidente Rodrigo Rato y el portavoz de CiU, Joaquim Molins. Rato niega ese encuentro.


























































