ESPÍAS Y SEXO

Cerca de 20.000 británicos se consideran capaces de llevar la doble vida propia de los espías. Los servicios secretos internos del Reino Unido (el M15). que insertaron en la prensa su primera oferta pública de empleo la pasada semana, consideran un éxito la respuesta obtenida hasta ahora por parte de los aspirantes. Dicho selecto y sin duda arrojado grupo verá además relajada una de las normas más estrictas de su futuro trabajo. La homosexualidad ya no es un impedimento para servir a la corona. Así lo ha hecho saber el propio M15 al semanario Pink Paper, leído por la comunidad homosexual. La igualdad de oportunidades ha llegado demasiado tarde, entre otros, para figuras como Anthony Blunt, uno de los espías más famosos del país. Consideradas una amenaza para la seguridad nacional, sus inclinaciones sexuales sirvieron, en plena guerra fría, para deshonrarle aún más cuando ya había caído en desgracia. Claro que, en la mejor tradición del espionaje, Blunt cometió, alta traición al pasar secretos al enemigo.-


























































