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COMPETICIONES EUROPEAS LIGA DE CAMPEONES

Una maldita lentilla, un maldito penalti

El Atlético volvió a ser El Pupas, su rasgo genuino. No sólo por la contradicción ocasiones-resultado, tampoco por perder jugando uno de sus mejores partidos, ni siquiera únicamente por desaprovechar un penalti... El Atlético volvió a ser sobre todo El Pupas por una maldita lentilla. La que perdió Aguilera a los pocos minutos de iniciarse la segunda mitad. Tan insignificante cristalito costó un gol, el del empate del Ajax, el que reabrió un partido que el conjunto rojiblanco tenía encarrilado.Resulta que Aguilera perdió la lentilla y, con el balón en juego, se recorrió el campo de banda a banda y lo abandonó. El Atlético ganaba uno a cero. Cuando el lateral derecho volvió al campo, tan sólo un par de minutos después, el marcador lucía el 1-1. El balón cayó en la zona de Overmars, marcado de forma impecable hasta entonces por Aguilera. Y el extremo holandés, no sin intención, encaró a Caminero, que había relevado ocasionalmente a su compañero, y lo desbordó. Toda la defensa quedó al instante descolocada. El balón llegó a la banda contraria y desde allí, Litmanen sacó un centro letal para Ronald de Boer, que marcó. Simeone, tan impulsivo como siempre, le reprochó airadamente a Aguilera su extraña fuga. Y cuando Aguilera le señaló el ojo, se quiso morir. Sí Camacho hubiera estado por allí.

Antic se refirió a esa jugada como el colmo de la mala suerte. "Un futbolista pierde una lentilla, sale del campo para reponerla y justo es por la zona que hadejado descubierta por donde nos marcan el gol... Por eso hablo de mala suerte. Detalle tras detalle, cosas raras que ocurren... Y qué haces".

Overmars confesó tras el partido que la jugada no fue fruto de la casualidad. "Yo me di cuenta que Aguilera se había ido del campo de pronto, no sabía por qué. Por eso pedí la pelota. Sabía que Caminero, era mucho más lento y que lo podía desbordar". Cuando el futbolista holandés conoció los motivos del percance no pudo reprimir una sonrisa.

La ocasión mágica

Lentilla al margen, el Atlético supo reponerse al gol del Ajax. Y siguió atacando, y creando fútbol, y haciendo ocasiones. Y a un cuarto de hora del final, sólo a 15 minutos, una genialidad de Kiko puso al conjunto rojiblanco a los pies del sueño: penalti. Esnáider lanzó y Van der Sar le adivinó la intención.No hubo reproches para el delantero, que además jugó un gran partido. Sólo encontró frases de consuelo. "Hay una cosa clara", dijo Simeone, "el que no los patea no los falla. Esnáider tuvo el valor de tirarlo y el portero se lo detuvo. Nos tocó tener noche cerrada". Kiko, que justificó su buena actuación personal en el trabajo oscuro que hizo Esnáider con los defensas, se unió a la versión de Simeone: "Los penaltis los falla el que los tira. Esnáider está algo jodiete, pero ya le animaremos. Es cuando más fuertes tenemos que estar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 1997