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Tribuna:

González Salvador, de "sprinter" a manager

Alegre y enrollado, a Juan Carlos González Salvador -el mejor sprinter español unos cuantos años, lo que es no decir mucho- los amigos y contactos trabados durante nueve años en el ciclismo no le han valido como a otros recién retirados para abrir la consabida tienda en su pueblo y montárselo vendiendo bicicletas. No, su paso por el Kas, el Reynolds, el Banesto, el Mavisa, el Eldor, el Mapei y el Euskadi, le ha servido al ex ciclista bilbaíno, de 32 años, para abrir un frente en el pelotón activo que pone nervioso a los directores. Estos días anda por toda la Vuelta hablando con ciclistas. Se dedica a tareas de representante o mánager. "Desde hace cinco años, en otros deportes es inconcebible que un deportista no cuente con un asesor. Y en ciclismo es lo contrario, son excepción los que tienen representante".González Salvador lleva la división de ciclismo de una empresa bilbaína dirigida por Gorka Arrinda. "Tenemos treinta y tantos ciclistas en exclusiva", dice el ex corredor. "Entre ellos aigo Cuesta, los hermanos Galdeano, Cabello y Edo. Y no sólo nos dedicamos a ofrecer ciclistas a los diferentes equipos, también les hacemos diseños fiscales , les explicamos las diferentes formas de contrato y modos de cobro y les buscamos publicidad de gafas y demás. Les clarificamos las opciones a cambio de un tanto por ciento pactado con cada corredor".

Un corredor medio en España viene a cobrar entre siete y 15 millones de pesetas por temporada. Los un poco figuras se mueven entre 25 y 50 millones, y las cifras de las grandes estrellas se disparan. "Yo aún no he intervenido en ningún contrato multimillonario, pero Gorka sí, o sea que llegado el caso sabríamos manejar la situación", dice González Salvador. Y puede que el caso llegue pronto.

Al ex corredor le dijeron que por qué no hablaba con Induráin. El navarro nunca ha tenido representante y siempre ha negociado en persona sus renovaciones con Banesto. Y este año concluye su contrato con el equipo de Echávarri. El martes, Induráin y González Salvador se pusieron a hablar en un hotel de Murcia. "Claro que me gustaría ser su representante", dice el bilbaíno, "pero Induráin aún no tiene claro si seguirá el próximo año. En todo caso, estuvimos hablando de los viejos tiempos, porque yo fui compañero de habitación de Miguel bastantes noches". Y, al final, guiñando un ojo: "Sólo te puedo decir que Induráin llegó una hora tarde a cenar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de septiembre de 1996

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