Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL LIGA DE CAMPEONES

El enemigo en casa

El Atlético teme el estado deL Calderón en su vuelta a la élite ante el Steaua

Han pasado 18 años desde la última aparición del Atlético en la Copa de Europa. Desterrado de la gran competición durante casi dos décadas, regresa hoy (TVE1, 20.30) al mayor escaparate del fútbol continental frente al Steaua de Bucarest. Tras años de tinieblas, los madrileños acuden a la cita con una entidad profesionalizada, una plantilla sin fisuras, un estilo de juego y la hinchada más alborozada que nunca. Todo a punto para la fiesta de la Liga de Campeones, salvo el escenario. Las orugas se han comido el césped del Vicente Calderón y su estado no es el adecuado (ha sido sembrado en las últimas horas). El equipo de Radomir Antic, que tiene la baja de Caminero -sancionado y lesionado-, tuvo que entrenar ayer con zapatillas, y los rumanos se fueron a las instalaciones de Boadilla, lugar habitual de los entrenamientos del Atlético, en las afueras de Madrid. Y la Liga de Campeones no admite tropiezos. Cualquier traspié en campo propio suele resultar definitivo.Y el Atlético llega trompicado por el varapalo de Santiago en la Liga. "Si no nos empleamos al cien por cien, nos convertimos en un equipo normal", advirtió ayer Roberto Solozábal. De alguna manera el capitán rojiblanco vino a corroborar que el Atlético necesita un punto de excitación. Una virtud que se traduce en una extraordinaria agresividad y un alto ritmo de juego, cualidades que le encumbraron por encima de todos sus rivales durante la pasada temporada. Por eso, ante la misiva de Solozábal todos sus compañeros esgrimieron el mismo argumento redentor: "La Liga Europea es un torneo muy motivante". "A veces hay que esperar toda una vida para disputarla", apostilló Esnáider.

"Ha llegado la hora de demostrar nuestra capacidad en un campeonato en el que el reglamento del arbitraje es muy severo y no quiero que nadie haga nada extraño. Tenemos que estar a la altura del fútbol que representamos, que es el español", dijo Radomir Antic, que tiene la duda del sustituto de Caminero, previsiblemente Roberto, ya que Vizcaíno, otro candidato, se cayó de la lista al no recuperarse de una contractura. Antic no titubeó al exponer con firmeza la receta que precisa el Atlético: "Jugar con la misma convicción que la pasada temporada".

De hecho, su trayectoria en la Copa de Europa -el Atlético ha disputado 18 partidos en esta competición- ha sido corta, pero intensa. La épica ha marcado algunos de sus duelos. Muchos inolvidables, como las eliminatorias de 1974 ante el Estrella Roja y el Celtic de Glasgow. 0 su última aparición, en marzo de 1978, cuando no pudo remontar un 2-0 adverso ante el Brujas belga. Curiosamente, aquella temporada el Atlético empezó su andadura frente a los rumanos del Dinamo de Bucarest, el eterno rival del Steaua, verdugo del Barça en la estrepitosa final de 1986 en Sevilla.

El Steaua llega al Calderón aún más herido que el Atlético. Ha perdido dos de los cinco partidos que ha disputado en su Liga y uno de ellos por 1-5, frente al colista. Hoy en día el Steaua ya no es el equipo rocoso y técnico de antaño, cuando antes de las revoluciones del Este podía retener a sus figuras. El éxodo ha sido masivo y en su plantilla actual sólo cuenta con dos ilustres veteranos: Stelea -ex jugador del Mallorca- y Lacatus -ex del Oviedo- Este último, al igual que Ilie Adrian, otro de sus delanteros titulares, son bajas. El defensa internacional Prodan y el centrocampista Serban son sus mejores jugadores.Alineaciones:

Atlético: Molina; Geli, Santi, Solozábal Toni; Roberto, Bejbl, Simeone; Pantic; Kiko y Esnáider.

Steaua: Stelea; Csic, Baciu, Prodan, Nagy; Militaru, Calin, Serban, Rosu; Ciocoiu e llie Savin o Neamtanu.

Arbitro: Milton Nielsen (Dinamarca).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de septiembre de 1996