Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La junta estudia apartar a Sanchis, Zamorano, Michel y Luis Enrique

La decisión está al caer. Hace tiempo que la junta directiva del Madrid medita tomar soluciones de choque. Y entre ellas no está el cese de Arsenio. Consideran los responsables del club que algunos jugadores no deben volver a vestir la camiseta blanca. Los afectados son cuatro: Zamorano, Luis Enrique, Michel y Sanchis. Arsenio podría recibir mañana la orden de no alinearles.El hecho de que Zamorano y Luis Enrique, que acaban contrato, no vayan a seguir en el Madrid los ha convertido en culpables. En el caso de Zamorano se cree que su rendimiento no ha sido el mismo desde que rompió las negociaciones con el club. Su reunión en casa de Antic, técnico del Atlético, acabó de convencer a los directivos más remisos. Algo similar ocurrió con Luis Enrique, de quien en el club se asegura tener constancia de que ya se ha hecho las pruebas médicas en Barcelona.

Lo de Michel es distinto. Según el jugador, Lorenzo Sanz le aseguró hace tiempo que renovaría. Pero las cosas no están tan claras. De hecho, en la directiva ya sólo se vislumbra una posibilidad: que siga ligado al club como uno de los miembros del cuerpo técnico. Como jugador, de ninguna de las maneras. Su actitud de ayer [aplaudió al público cuando fue sustituido en medio de un chaparrón de silbidos, y se fue del estadio sin esperar a que sus compañeros llegaran al vestuario], sentó como un tiro.

El caso más complicado es el de Sanchis, a quien le resta un año de contrato con el Madrid. La pretensión del club es rescindírselo o, en el peor de los casos, que acepte una sustancial rebaja en sus emolumentos (585 millones anuales). Pero, hoy por hoy, no está ni en el once titular de Arsenio ni en el banquillo.

La directiva se reunirá hoy, a partir de las seis de la tarde, para tratar el caso de estos cuatro jugadores. Pero en ningún momento se tomará una decisión oficial. Si se decide apartarles del equipo será Arsenio el único informado.

El presidente, indignado

Ayer, tras el partido, Lorenzo Sanz explotó. Y descargó toda su ira contra los jugadores, más concretamente contra algunos de ellos. No dio nombres, "y nunca lo haré", señaló, pero todo señala a los indicados anteriormente. Sanz afirmó sin tapujos haber sentido vergüenza. "Toda la del mundo", añadió. "Me hubiese gustado ponerme yo la camiseta y saltar al césped. Esta temporada ya está perdida y puedo asegurar que el equipo que hemos visto hoy no es el que tendremos en el futuro".

Sanz aplazó cualquier decisión a la reunión de la junta. "Ya veremos qué ocurre", comentó el presidente. "Lo que sí digo bien alto, aquí, en el vestuario y donde haga falta es que la actitud de algunos jugadores me ha dado vergüenza. Se puede perder, pero no así. Y no voy a tolerarlo. Como parece que desestablizo si doy nombres sobre el futuro del club, dejaré de hacerlo", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de abril de 1996