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Canal + estrena 'Duckman', una serie de dibujos muy gansos

Canal + estrena hoy (19.35) la serie de animación Duckman, realizada por Arlene Klasky y Gabor Csupo, los mismos animadores de los archifamosos Los Simpson y, la reciente Ricos y mocosos. Producida por los estudios Paramount, cuyo departamento de animación llevaba 25 años inactivo, responde a una fiel adaptación de la tira cómica underground creada por el dibujante Everett Peck. En 13 episodios de media hora, los pequeños -y los no tan pequeños, ya que la serie destila un tono ácido más propio de una audiencia adulta- seguirán los casos de este curioso héroe con plumas.

En el primer episodio, Joe Duckman se autodefine: "Soy un pato que se está haciendo invisible. Mi propia familia me hace el vacío. No soy más que un pato detective que trabaja con un cerdo y que vive con la hermana gemela de su difunta esposa; que tiene tres hijos en dos cuerpos [dos de ellos son siameses] y una suegra comatosa y gaseosa". La primera aventura del pato detective le lleva a investigar su propio pasado, pues un dinamitero loco intenta vengar una antigua afrenta que el pobre Joe Duckman ni siquiera recuerda.

La serie, candidata a un Emmy en 1994, ha tenido una excelente acogida por parte de la crítica y del público. En Estados Unidos, donde se emite en la franja horaria de máxima audiencia (prime time), se ha valorado que sus guionistas, Jeff Reno y Ron Osborn, sean los mismos de telecomedias como Luz de Luna y Juzgado de guardia. La música de Frank Zappa es otro de sus ganchos para el público adulto. Pero lo llamativo de Duckman es su ritmo, con planos cortos, en encuadres difíciles, casi de comic y su cuidado feísmo, con personajes deformes (Joe Duckman, por ejemplo, tiene los ojos bailando en las lentes de unas gafas mal puestas sobre un pico desproporcionado que, a su vez, remata un interminable y peludo cuello).

Un ayudante muy cerdo

También llama la atención la galería de extravagantes personajes: su ayudante es cerdo (a veces se deja pedazos de brécol entre los dientes), flemático y pedante; los hijos de Duckman, siameses impertinentes, y un psicópata -Aníbal el Caníbal- con jefe de prensa....Estos ingredientes, salpicados de diálogos cargados de humor negro y escatológico, hacen de la serie Duckman toda una gansada para grandes y pequeños.

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