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La última gran cita

Ballesteros y Olazábal tienen la oportunidad de ganar el Match Play

Severiano Ballesteros puede tumbar un nuevo récord de la historia del golf. Si se adjudica. el Match Play de Wentworth (Reino Unido), que comienza hoy, superará la marca del mítico jugador surafricano Gary Player que al igual que el cántabro tiene cinco triunfos en su palmarés. El Match Play se juega por eliminación, en partidos individuales. Para superar la cota de Player, Ballesteros tendrá que deshacerse de la armada surafricana. En la primera ronda se enfrenta hoy a David Frost y si vence tendrá que medirse con Ernie Els, ganador del Open de Estados Unidos. José María Olazabal, que nunca ha conseguido este torneo, se enfrentará mañana al vencedor del encuentro entre el galés Ian Woosnami y el estadounidense Brad Faxon. Olazábal y Ballesteros podrían encontrarse en semifinales.Hace un año, en el mismo campeonato, Frost se convirtió en una pesadilla para Ballesteros. El cántabro reconoció ayer en Wentworth que aquella derrota culminó una de las situaciones más bajas de su carrera.

Hace aproximadamente un año de aquel duro revés para el golfista cántabro, y la casualidad ha querido que el sorteo de partidos le ofrezca la posibilidad de una revancha tácitamente anhelada. En aquella ocasión, Ballesteros llegó a Wentworth después de 20 meses de sequía de triunfos, mentalmente desquiciado. Severiano acusé aquella derrota más que cualquier otra en su carrera. Le sumió hasta el fondo del pozo del que no salió hasta mayo de este año, cuando se adjudicó el Benson&Hedges, en Saint Mellion. El pasado mes logré su segunda victoria del año, el Masters de Alemania, al superar a Els y Olazábal en el desempate. Ballesteros, que ha disputado 18 años seguidos el Match Play, ocupa el segundo puesto en la clasificación europea de ganancias. El dato confirma que ha remontado la etapa más negra de su brillante carrera.

Ahora, con el vuelo remontado, tiene la gran oportunidad de sacudirse la humillación que le infligió Frost hace un año. "Indudablemente, me encuentro mucho más fuerte de juego y en mejor condición mental queen aquella ocasión. Soy optimista y me encuentro en Wentworth porque creo que tengo oportunidad de ganar, aunque no será fácil. Frost es un jugador muy sólido y un fuerte competidor, necesitaré algo especial para batirle" afirmó Seve. Ambos tendrán que jugar 36 hoyos.

Ballesteros, quien tras su vuelta al grupo de los grandes es ahora una de las principales atracciones del Mundial Match Play, estuvo cerca de quedarse fuera de torneo. En un principio, la empresa organizadora -IGM, una de las firmas que sustentan económicamente el golf europeo- prescindió de él. "No vemos justificación para invitarle" se explicaron hace apenas un mes. Se originó un enorme revuelo. La mayoría de los jugadores apoyaron a Seve y no titubearon a la hora de arremeter contra los organizadores por lo que consideraban un atropello. Los mentores del campeonato no se esperaban una reacción internacional adversa tan grande y tuvieron la suerte de que el estadounidense John Daly renunció a su plaza por una lesión de espalda que puso fin a su temporada. Rápidamente acudieron a Severiano, quien no lo dudó: "No soy un niño; es un gran torneo", dijo entonces. El cántabro no ha sido designado cabeza de serie.

Ballesteros se ha puesto a prueba durante cinco semanas seguidas compitiendo y ha descansado siete días antes de acudir a la cita de Wentworth.

"Jugué muy bien esas cinco semanas" dijo, "pero, aún ganando en Alemania, creo que cuatro semanas seguidas compitiendo son suficientes. Quizá, en 1991, cuando alcancé aquí mi quinto título, fue la última vez que jugué tan bien como lo he hecho últimamente".

Ballesteros se cayó practicando en bicicleta alrededor de su casa de Pedreña al día siguiente de ganar en Alemania y se hirió, de poca importancia, en la barbilla, la muñeca derecha y el hombro izquierdo, pero asegura estar en perfecta forma ahora.

Severiano, desde que comenzó un tratamiento para la espalda en Arizona a finales del ano pasado, invierte 40 minutos al día en ejercicios específicos cuando está en torneo y otra hora y media tres veces a la semana y dos horas y media diarias cuando está en casa.

Todo ese esfuerzo va encaminado, en gran parte, a obtener nuevos triunfos, sobre todo en los grandes, para cuando sus hijos sean algo más mayores. "Estoy determinado a mantenerme jugando y ganando para cuando mis hijos comprendan este mundo del golf".

Para Olazábal, el torneo tiene un valor menos simbólico que para Ballesteros. Sin embargo, su ambición es máxima. Ha vivido un año mágico, con su victoria en el Masters. Ahora, en el final de temporada se encuentra en un excelente momento, como demostró en Alemania, donde se jugó la victoria con Ballesteros y Els.

Emparejamientos

Vijai Singh (Islas Fidji) / Jesper Parvenik (Suecia). Ganador frente a Corey Pavin (Estados Unidos). Colin Montgomerie (Escocia)/ Yoshiniri Mizumaki (Japón). Ganador frente a Nick Faldo (Reino Unido). David Frost (Suráfrica) / Severiano Ballesteros (España). Ganador frente a Ernie Els (Suráfrica). lan Woosnam (Gales) / Brad Faxon (Estados Unidos). Ganador frente a José María Olazábal (España).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de octubre de 1994