Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
GENTE

CADA OVEJA SIN SU PAREJA

Vivir juntos-separados es el colmo del individualismo holandés convertido en espacio habitable. Con este peculiar término ha denominado la asociación de viviendas subsidiadas por el Ayuntamiento de Amsterdam unos apartamentos aún en construcción en los que los miembros de la pareja pueden mantener a salvo su libertad. Destinados a familias completas, los apenas cien metros cuadrados han sido diseñados con dos entradas individuales por los que acceder a sendos miniapartamentos que garantizan la intimidad. Situadas entre ambos espacios, las habitaciones de los niños actúan como barricada, y también la cocina y el cuarto de baño, que la constructora decidió finalmente hacer comunes para no disparar los gastos familiares. El alquiler a repartir entre ambos ascenderá a 900 florines (unas 56.000 pesetas) mensuales. Lo que aún no queda muy claro es si los niños tienen también propia puerta o deben entrar por el tejado.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 1994