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ENTREVISTA

"Competí como un pardillo"

García Bragado se levantó a las seis y media de la mañana. Había dormido mal, como las noches anteriores, porque no se ha logrado acostumbrado a que la alborada comience en Helsinki a las cuatro de la madrugada. Desayunó, hizo unos estiramientos y salió hacia el circuito. Estaba absolutamente convencido de ganar. Horas después comparecía en la sala de prensa del estadio. Su saludo fue: "Lo siento. No lo volveré a hacer más". El atleta madrileño perdió su apuesta.Pregunta: ¿Tiene la sensación de que tan mal lo ha hecho?

Respuesta: Kononen, porque es el subcampeón del mundo y es finlandés, y yo, salimos a demostrar que éramos los favoritos. A Kononen le pudo la presión y a mí, que competí como un pardillo. Salía a todas las ruedas, porque realmente me encontraba bien. A veces era yo mismo el que tiraba, porque el ritmo era tan lento... Quería hacer una selección rápida. He comprobado que los tirones que pego son mi defecto.

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P: ¿Qué otra enseñanza ha obtenido de la derrota?

R: Que no hay que dormirse. Tenía que haberme entrenado más para ganar, pero este año no quisimos aumentar el volumen de trabajo, porque no es cuestión de llegar a los Juegos Olímpicos sin pilas. El año pasado fue duro y en éste decidimos rebajar la intensidad cuan do vimos que conseguíamos buenos resultados forzando menos. De 210 kilómetros se mánales que hice en 1993 pasé a 180 este año.

P: ¿Por qué marginar todas las competiciones en favor de los Juegos Olímpicos, cuando faltan aún dos años?

R: Porque todo gira en torno a los Juegos: el ADO, las becas ... No sólo es que nuestra valoración depende en gran parte de lo que hagamos en los Juegos, es que éstos no son equiparables a nada

P: ¿O sea, que puede volver a ser el campeón en cuanto se lo proponga?

R: Sé que puedo volver a estar delante. He acabado con la sensación de que mi organismo puede rendir más si me preparo para ello, como sucedió el año pasado. Pero pensaba que era suficiente mi preparación para haber ganado. La marca que ha hecho Spitsyn está a mi alcance. Lo que ha ocurrido es que yo he pinchado.

P: ¿Tiene la conciencia tranquila?

R: Sí, porque he dado cuanto tenía. Cuando me pasé el italiano muscularmente no podía más.

P: ¿Y cuando se le escapó el ruso?

R: ¡Se acabó!, me dije. Era incapaz de seguirle tal y como estaba de piernas.

P: ¿Qué preparación va a realizar en 1995, que hay Mundiales?

R: Por lo pronto, prever algo que he despreciado, la humedad. He sudado mucho, porque en Madrid no estoy acostumbrado a ella. La preparación específica tendré que realizarla en algún lugar de la costa del norte de España, donde haya, humedad, porque los Mundiales se celebran en Gotemburgo (Suecia) y el clima será muy parecido al de Helsinki. Allí iré a demostrar que la experiencia me va sirviendo de algo.

P: ¿Estás decepcionado?

R: Sí, pero sobre todo por la gente que confiaba mucho en mí. Mi familia, mis amigos, la gente del barrio de Canillejas en Madrid ... En fin, no pudo ser.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de agosto de 1994